Las Colecciones

Obras Singulares

Virgen con el Niño

Francisco Niculoso el Pisano (Pisa?, último tercio s. XV - Sevilla, h. 1539)  
Adquirido por la Junta de Andalucia (2006)
17,5 x 16,5 cm
Hacia 1500-1529
Procedencia
Procedencia desconocida
Comentarios

El pequeño formato de esta obra no es obstáculo para que Pisano cree una obra monumental en la que un dibujo realizado con los trazos justos ofrece una obra plena de naturalidad y humanidad. A esto se une un colorido, escaso en variedad, pero de un vistoso efecto cromático.


Francisco Niculoso, el Pisano, fue un ceramista italiano que estableció su taller en el barrio sevillano de Triana. Introdujo en Sevilla el nuevo estilo renacentista que consiste en aplicar la pintura cerámica polícroma a los azulejos planos destinados a revestimientos verticales. Gracias a su presencia en la ciudad se renovaron los talleres cerámicos locales que alcanzaron gran calidad a lo largo de los siglos XVI y XVII.

Virgen del Rosario

Cristóbal de Augusta
Cerámica
1250 x 1250 cm.
1577
Procedencia
Convento de Madre de Dios
Comentarios
Representación de la Virgen con el Niño, que protege bajo su manto a diversos santos de la orden dominica. Este modelo iconográfico será repetido más tarde por Zurbarán en su Virgen de las Cuevas, también en las colecciones del Museo.

Nuestra Señora del Pópulo

 Anónimo
Cerámica
182 x 169 cm.
Segunda mitad del siglo XVII
Procedencia
Convento de Nuestra Señora del Pópulo
Comentarios
Panel cerámico procedente del desaparecido convento de Nuestra Señora del Pópulo. Formaba parte de un conjunto de ocho que decoraban la fachada. Actualmente estos paneles se encuentran en el zaguán de entrada del Museo.

Inmaculada

Anónimo
Cerámica
240 x 160 cm.
1680-1700
Procedencia

Procedente del Convento de San José (Mercedarias Descalzas)

Desamortización , 1868

Comentarios

Panel cerámico con la representación de la Inmaculada Concepción acompañada de monjas de la orden mercedaria. Ejempo del auge que la tradición cerámica alcanza en Sevilla en el siglo XVII, impulsada además por la vitalidad de la pintura.
El destino de este tipo de paneles cerámicos, concebidos como auténticos cuadros aislados, era el exterior de los edificios.

Se trata de una copia de la pintura Concepción de Aranjuez de Murillo a la que el artista ha añadido dos monjas de la orden.