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12 de octubre. Cristóbal Colón llega a América

Con motivo de la llegada a América de Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492 presentamos una obra del escultor sevillano Antonio Susillo, que se encuentra expuesta en el Claustro Mayor del Museo y es copia de uno de los bajorrelieves que el mismo realizó para el monumento erigido en Valladolid con motivo del cuarto centenario de este acontecimiento

Antonio Susillo (Sevilla, 1857 - 1896)

Presentación de Colón a los Reyes Católicos en el Salón del Tinell de Barcelona, 1893

Bronce, 138 x 293 x 30 cm

Firmado y fechado en el lángulo inferior izquierdo "A.SUSILLO.1893"

Depositado por la Asociación de Amigos del Museo a la Junta de Andalucia, 1994

 

En el Salón del Tinell de Barcelona sitúa Susillo el recibimiento que los Reyes Católicos dispensaron a Cristóbal Colón en abril de 1493, un mes después del regreso de su primer viaje a América. Aunque no tenemos certeza de que el encuentro se produjo en ese lugar, el escultor nos lo presenta en este escenario que acoge a un elevado número de personajes que forman, junto a la arquitectura, un amplio friso horizontal en el que, con todo lujo de detalles, se describen cada uno de los motivos representados. No queda un solo hueco libre en esta composición, de gran sentido narrativo y decorativo, empezando por el edificio gótico con elementos renacentistas que sirve de telón de fondo.

El artista ha realizado un gran esfuerzo por contextualizar la escena recreándola con elementos de aquella época. Así, en lo relativo a la arquitectura, a los arcos góticos apuntados y trilobulados de las balaustradas de los balcones, se superponen otros conopiales que albergan escudos en las pilastras que separan los vanos de la tribuna, en la que se hallan los personajes que asisten al acontecimiento. Igual de descriptivo es el tratamiento del mobiliario, en concreto de los sitiales bajo dosel de los reyes, a cuyos lados aparecen inscripciones góticas con el lema de los Reyes Católicos "tanto monta", o de las dos sillas de tijera que hay a los lados. Lo mismo sucede con la indumentaria de los distintos personajes, en especial en los motivos de los bordados que decoran profusamente la vestimenta del almirante y de los monarcas; con los escudos de Castilla y Aragón, representados en la saya del macero situado a la derecha, y hasta con los tocados de plumas de los indios que permanecen arrodillados.

Los personajes aparecen formando varios grupos. El principal, en un plano intermedio y algo desplazado a la derecha del centro pero destacado al estar situado sobre un estrado, muestra a Cristóbal Colón arrodillándose e inclinando su cabeza en señal de respeto a los monarcas, que se han levantado y le cogen ambas manos para ayudarle a incorporarse. A la izquierda, la comitiva encargada de presentar el cofre con regalos y tesoros traídos del Nuevo Mundo junto a la pareja de indígenas y, en último término, grupos de cortesanos, hombres y mujeres que, por separado, asisten al acontecimiento. El grupo femenino acentúa el tono naturalista y anecdótico de la composición que contrasta con la formalidad del acto, visible sobre todo en la figura que hace el gesto de asomarse para contemplar mejor lo que está sucediendo.

Hay que resaltar la maestría del autor al conseguir un interesante juego de luces y sombras y la perspectiva por medio de la gradación de planos que van aplanando los volúmenes a medida que van ganando profundidad. Las figuras que aparecen en primer término reciben un tratamiento prácticamente de bulto redondo mientras que en otros motivos utiliza el bajorelieve, apenas sugerido, como en el grupo de soldados que contempla la escena.



 

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