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Exposición temporal

Exposición Temporal en el Museo de Málaga

LA PRESENCIA DE PICASSO

 

28 de julio de 2023 - 31 de marzo de 2024

 

 

Sala de Exposición Eugenio Chicano, Museo de Málaga

Comisarios: María Morente

José Ángel Palomares

Diseño expositivo y coordinación de montaje: Diego Santos

 

El Museo de Málaga, a través de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, se une a la conmemoración del cincuenta aniversario del fallecimiento de Pablo Picasso con la exposición temporal La presencia de Picasso.

 

Desde su inauguración en 1916, el Museo de Bellas Artes de Málaga contó con obras de Picasso. El pintor Antonio Muñoz Degrain, al frente de la iniciativa de la creación de la institución, incorporó a la colección fundacional una acuarela de Picasso "El viejo de la manta" (1895), retrato de su padre, y regalo de Picasso niño a su maestro Muñoz Degrain desde la Coruña. Diez años después de la inauguración ingresó en la colección de Museo de Málaga otra obra de Picasso: "Pareja de ancianos- Evocaciones", óleo de pequeño formato, pintado el mismo año que la acuarela, en este caso donación de sus tíos.

 

Esta discreta representación del pintor en los fondos del Museo de Bellas Artes tuvo un importante incremento con ocasión de la renovación del museo en 1960 su nueva sede del Palacio de Buenavista, inaugurada en 1960, con el ingreso de nuevos fondos procedentes del Legado Sabartés: la donación realizada por el secretario personal de Picasso, el barcelonés Jaume Sabartés.

 

Jaume Sabartés y Picasso mantuvieron una estrecha relación, que se inició en los años de juventud bohemia en torno a la reunión de intelectuales y artistas en Les Cuatre Gats en la Barcelona fin de siglo, y se reforzó con el encuentro de ambos en París en la década de los años treinta. Desde ese momento y hasta el fallecimiento del catalán, justo diez años antes que la del gran maestro, Sabartés fue no solo su secretario personal, sino uno de los más reputados especialistas en su producción.

 

La llegada de este legado al Museo de Málaga estuvo motivada por el deseo de la institución de contar en la nueva sede del Palacio de Buenavista con una sala dedicada a Picasso. Una iniciativa que lideraron dos malagueños: Baltasar Peña Hinojosa y Juan Temboury Alvarez. En 1959 Juan Tembory escribió una carta a Picasso, relatándole la nueva situación del museo malagueño y ofreciéndole exponer en él. De esta iniciativa surgiría la relación de Temboury con Picasso, y el contacto directo con Jaume Sabartés, quien donó definitivamente los fondos que harían realidad la deseada exposición de Picasso en su ciudad natal.

 

 

 

Sabartés hizo llegar al Museo de Bellas Artes de Málaga, en distintos envíos desde finales de la década de los cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, una colección de obras gráficas y un legado bibliográfico.

 

En 1967 el Ministerio de Cultura publicó el legado bibliográfico de Sabartés al Museo de Málaga, cerca de 400 publicaciones sobre Picasso: libros, revistas catálogos de exposiciones... El pintor sevillano José Romero Escassi, al escribir el prólogo de esta publicación citaba las intenciones de Sabartés, quien había visitado Málaga en 1955:

 

"voy a regalar a los malagueños todos mis libros sobre Picasso. Hay bastante, ¿sabe?, quiero contribuir a que sus paisanos aprecien la magnitud universal de su arte y conozcan el interés que su personalidad tan singular ha suscitado en todos los sectores. Quisiera que los jóvenes que aún no hayan podido viajar, adquieran anticipadamente alguna noticia sobre la fabulosa obra que su gran malagueño ha dispersado prodigiosamente por todo el mundo"

 

 

 

La donación de Sabartés se completaba con un el libro ilustrado por Picasso, Los cuentos de Ramón Reventós (1947) en su edición francesa y catalana, y cuatro carpetas de obra gráfica con las series

 

Tauromaquia o el arte del Toreo de Pepe Illo con ilustraciones de Picasso (1957);

 

Fauna y Flora de Antibes, dibujos de faunos y naturalezas muertas realizados en 1946 en el Chateau Grimaldi, actual Museo Picasso de Antibes,

 

Mis diseños de Antibes (1958) representaciones de Centauros, faunos y ninfas; faunos y buhos

 

Mujeres y Faunos. 12 litografías dibujadas por Picasso entre 1940 y 1955, e impresas por Daniel Jacomet centradas en la iconografía del fauno, la mujer y las bacanales.

 

 

Con este legado y algún depósito estatal como la Jarra cerámica con búho y perfil humano (1954), el Museo de Bellas Artes de Málaga inauguró una sala dedicada a Picasso el 20 de agosto de 1960, cumpliendo así el deseo de contar con Picasso en la remodelación del museo.

 

 

En la exposición La presencia de Picasso se exponen también otras obras, como el dibujo a grafito de Francisco Bohigas (1900), o el óleo sobre tabla Busto

d'homme/Teté Mousquetaire (1986), o dos fotografías de Gyenes que se conservan en los fondos del Museo de Málaga, recuerdo de la exposición que la Academia de Bellas Artes de San Telmo organizó en 1980.

 

La exposición La presencia de Picasso relata cómo se ha ido formando en el museo esta Colección Picassiana en Málaga, que pese a su discreción, es significativa de la presencia que en Málaga tuvo y tiene Pablo Picasso. Una presencia que en el museo ha estado latente desde su creación como una presencia buscada y deseada. Una presencia que sobre todo arraigó en la ciudad, tanto por la creación de la Fundación Casa Natal y otras muchas iniciativas municipales, como principalmente por la relación de la familia, con Cristhine Ruiz Picasso al frente, y la Junta de Andalucía, cuyo fruto, el Museo Picasso Málaga, va a cumplir próximamente 20 años. Málaga ha apostado de forma continuada por esta presencia, la presencia de Picasso, que hoy es una clara realidad.


 

 

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