Actualidad
PIEZA DEL MES
25/09/2025
Las fíbulas hispánicas anulares de Tejada la Vieja, elaboradas en bronce, se datan entre los siglos VII y V a.C., dentro de la Edad del Hierro.
Se tratarán algunas de las decenas localizadas en el oppidum de Tejada la Vieja (Escacena del Campo), ciudad amurallada de unas 11 hectáreas, con una ocupación que abarca desde fines del s. IX a.C. hasta fines del s. V a.C. y que se caracteriza por ser uno de los pocos ejemplos que existen de urbanismo tartésico preservado en extension.
Algunas de estas fíbulas han sido localizadas en áreas domésticas, zonas de almacenaje, en edificios públicos e incluso en las propias calles de la ciudad, paradigma del urbanismo y de los modos de vida del mundo tartésico.
Este tipo de broche, utilizado para sujetar la indumentaria, refleja tanto la adopción de modelos locales como la influencia de contactos mediterráneos, y constituye un indicador arqueológico de la vida cotidiana y de las redes culturales en el ámbito tartésico.

