Actualidad
Rafael Romero de Torres. Del academicismo al realismo social
El Museo de Bellas Artes de Córdoba conmemora el 160 aniversario del nacimiento de Rafael Romero de Torres con una exposición que rescata su legado artístico y promueve su merecido reconocimiento. Con el título Rafael Romero de Torres. Del academicismo al realismo social la muestra reúne una selección de sus obras más emblemáticas en las que se percibe la huella de su inicial formación académica que, siguiendo los cauces del costumbrismo y del retrato, se eleva hacia el realismo social, donde se encuentra la cima de su arte.
Rafael Romero de Torres (Córdoba, 1865-1898) fue miembro de una de las familias más influyentes en el panorama artístico cordobés de los siglos XIX y XX. Hijo de Rafael Romero Barros y hermano de Enrique y Julio Romero de Torres, su entorno familiar fue determinante en su formación, nutriéndose de la cultura cordobesa que exhibían las salas del museo, entre las que discurrió su infancia y juventud. Por sus excepcionales cualidades para el dibujo, desde los ocho años asiste a la Escuela Provincial de Bellas Artes de Córdoba y entre 1884-1887 sería becado por la Diputación de Córdoba para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, siendo alumno de Federico de Madrazo, Dióscoro de la Puebla y Casto Plasencia. Una segunda beca le permitió continuar su formación en Roma, donde entre 1889 y 1891 alcanzaría su madurez artística.
Su pintura sigue la doble tendencia del arte de fines del siglo XIX que, por un lado, se atiene a las pautas que marcan las enseñanzas oficiales, siguiendo la tradición de la pintura de género histórico y por otro, se orienta hacia la crítica social. Entre la tradición y la modernidad, su legado pictórico incluye obras de tema histórico, retratos, escenas familiares, costumbristas y de realismo social, siendo estas últimas las más significativas de su producción.
Exponente destacado del movimiento artístico de fin de siglo comprometido con la crítica social, Rafael Romero de Torres denuncia en sus obras asuntos como el desempleo, la pobreza, los accidentes laborales, la emigración... que afectan a los sectores humildes de la sociedad. Sus pinturas de esta temática conforman una trilogía, considerada su obra cumbre, en las que la expresión artística asume una función de denuncia de la injusticia, tratando de generar conciencia en la opinión pública.
Su habilidad como dibujante es evidente en la selecta obra gráfica que se conserva en este Museo de Bellas Artes de Córdoba, entre la que destacan sus dibujos arquitectónicos, históricos, bíblicos, de figuras humanas, costumbristas, de crítica social, bocetos preparatorios de sus pinturas y sus valiosas Cartas Ilustradas, su sello más personal. Merece mención su labor como ilustrador del manuscrito Córdoba monumental y artística, de Rafael Romero Barros y su colaboración en revistas literarias y artísticas, como La Gran Vía, La Correspondencia de España y el Almanaque del Diario Córdoba.
Su prematuro fallecimiento a los 33 años truncó una prometedora carrera y nos privó de su genialidad artística, no en vano es considerado el miembro de la familia Romero de Torres con mayores cualidades para el dibujo y completa formación académica. Si bien, su corta pero intensa trayectoria, eclipsada por la de su hermano Julio, ha sido tradicionalmente olvidada por la historiografía, lo que intentamos paliar con esta muestra de sus más representativas creaciones, que superan el medio centenar de dibujos de la colección de este Museo de Bellas Artes de Córdoba y un total de doce pinturas, englobadas en tres bloques temáticos: Pinturas de género histórico, Retratos y escenas familiares, y La pintura social. Algunas de ellas han sido cedidas por Diputación Provincial de Córdoba y colecciones particulares, a los que agradecemos su colaboración. Se ofrecen al público en las salas I y III de este Museo de Bellas Artes de Córdoba desde el 13 de noviembre de 2025 hasta el 15 de febrero de 2026, pretendiendo con ello el reconocimiento de una figura histórica y legado artístico muy ligados a esta institución.
Rafael Romero de Torres merece reconocimiento porque fue uno de los pilares de la dinastía Romero de Torres, precursor del realismo comprometido en Córdoba que influyó en la etapa social de sus hermanos Enrique y Julio: por fusionar el arte local con el clasicismo romano, considerado eslabón imprescindible en la transición del costumbrismo al modernismo. Por su maestría en el dibujo académico y su dominio de las ilustraciones satíricas y costumbristas en revistas y Cartas Ilustradas, consideradas hoy joyas gráficas. Porque supo retratar la pobreza y la precariedad en la España finisecular en sus obras de realismo social anticipándose a la Generación del 98. Y porque pese a todos estos logros conseguidos, la prematura muerte le alcanzó sin obtener merecida fama.
Rescatarlo del olvido es hoy una obligación moral para los defensores de esta disciplina que aspiran a situarlo en el espacio que le corresponde en la historia del arte, actualizando su denuncia de la desigualdad y su defensa del arte gráfico en un mundo que necesita más que nunca voces auténticas y comprometidas.
Tras el éxito de público de las visitas guiadas a la exposición celebradas en noviembre y diciembre, se han programado visitas guiadas también en enero y febrero, en las siguientes fechas:
11, 18 y 25 de enero, 11:00 h.
01, 08 y 15 de febrero, 11:00 h.
La entrada es libre hasta completar aforo
Disfruta el vídeo de la exposición
