Historia

 

El 11 de diciembre de 2017 abre sus puertas el Museo Íbero de Jaén, un museo único en el mundo, dedicado al pueblo íbero, su cultura y sus señas de identidad.

 

El Museo Íbero se configura como una institución museística de primer orden que recoge los principales testimonios materiales de la cultura íbera, y trasciende el territorio provincial para constituirse como museo de ámbito andaluz, en el que están presentes los diversos pueblos íberos que habitaron los distintos territorios de nuestra Comunidad.

 

El Museo Íbero de Jaén se configura como un centro de referencia internacional dedicado al pueblo íbero, su cultura y sus señas de identidad.

 

El Íbero es un museo monográfico y especializado, con una fuerte identidad propia, que trasciende lo local. Su colección reunirá piezas procedentes de todos los museos de la comunidad autónoma y del resto de España.

 

Un museo que nos ayuda a entender mejor el desarrollo histórico de Andalucía en el primer milenio a.n.e., y que nos descubre el origen de un mundo en común.

 

Conocemos como cultura íbera un amplio conjunto de pueblos que se asentaron en el sur y el levante de la Península Ibérica desde el siglo VII hasta el siglo I a.n.e. No constituyeron un pueblo homogéneo, pero sí compartían rasgos culturales: la forma de organización política aristocrática jerarquizada, el rito de enterramiento e incineración, o una ordenación territorial y urbana similares.

 

En su origen son claves las relaciones con fenicios y tartesios, que alcanzan su nivel más alto en el siglo VII a.n.e., cuando se documentan los elementos que han definido a estos grupos, como las primeras cerámicas a torno o la producción del hierro, y cuando se construye un importante número de oppida -ciudades con grandes fortificaciones- donde se sustituye la cabaña de planta circular por la casa de planta angular.

 

Los contactos con diversos pueblos mediterráneos, que llegaron a la península Ibérica atraídos por su riqueza en minerales, contribuyen a conformar un importante desarrollo cultural del que da muestras, entre otros, el conjunto escultórico de Porcuna.

 

Tras la II Guerra Púnica (218-201 a.n.e.), Roma se encontró frente a unas comunidades ampliamente desarrolladas, lo que utilizó para organizar su presencia. Esto nos permite reconocer rasgos de la cultura íbera hasta bien avanzado el siglo I a.n.e.

 

El nuevo museo atraerá importantes flujos culturales, sociales y económicos a la ciudad de Jaén y su entorno. Supone una gran oportunidad para consolidar a la provincia y a toda Andalucía como destino cultural de prestigio, a nivel nacional e internacional.

 

 

HACIENDO HISTORIA...

 

El Museo Ibero se ubica en el solar en que hasta el año 2006 se localizaba la cárcel de Jaén. En 2001, con la cárcel fuera de servicio, se llegó a un acuerdo de todas las administraciones implicadas, Diputación Provincial, Ayuntamiento de Jaén, Ministerio del Interior, Junta de Andalucía, para que en ese edifico se ubicara un museo que estaba reclamando la ciudad de Jaén para dar una acogida y presencia a los restos de una cultura de especial relevancia en nuestro entorno, la cultura íbera, un lugar en el que se recogiera y expusiera la riqueza cultural de esta etapa, que tiene una amplia representación y especial riqueza, en la provincia de Jaén.

 

La primera fase para la creación del museo fue la celebración de un concurso de ideas para dar forma al edificio. Este concurso se celebra en el año 2003 y resultó ganador el equipo de Solid Arquitectura S.L. El desarrollo definitivo del edifico corre a cargo de Francisco Javier Sánchez Castro, Loreto Camacho Almansa y Fernando Martín Hueso, llevando la dirección de obra IDDP Dirección y Proyectos S.L.

 

El proyecto ganador juega, según la base del concurso, con el mantenimiento de la cárcel como parte del museo. Bajo esta premisa, el equipo de Solid S.L. proyecta un edificio que mantiene un juego conceptual entre lo nuevo y lo viejo, entre el pasado y el presente, entre exterior e interior. El nuevo espacio se plantea, en ese juego, como un lugar abierto, como una gran plaza abierta a la ciudad. Una plaza en la que convivirían presente, pasado reciente (cárcel) y pasado lejano (restos arqueológicos de las intervenciones realizadas en el solar junto con las colecciones mismas). Se buscaba, con ello, integrar el pasado y el futuro, convirtiendo el museo en un emblema de la ciudad.

 

Este proyecto no pudo llevarse a cabo tal como estaba proyectado por las grietas que se abrieron en las paredes de la cárcel y se procedió a su derribo y modificación del proyecto. El Museo Ibero que se ha construido mantiene en gran medida el espíritu del proyecto inicial, manteniendo un espacio amplio y generoso para acoger al público y su distribución en módulos independientes los distintos espacios funcionales del edificio, módulos que conforman una imagen en la ciudad que, en gran medida, son un reflejo del castillo de Santa Catalina que podemos ver sobre el horizonte en la avenida en que se ubica el museo.

 

Finalmente, en el año 2017 finaliza la construcción y se inaugura el 11 de diciembre.

 

En paralelo a la exposición temporal y a las diversas actividades culturales que se están celebrando en el Museo Íbero, se continúa trabajando en la definición conceptual de su exposición permanente y en la culminación de la elaboración de los documentos de planificación estratégica. Próximamente se licitará la redacción y ejecución de su museografía.