Las Colecciones

Restauración / Conservación

2018

Intervenciones en las piezas 2018

San Agustín con la Trinidad

Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla 1617-1682)

San Agustín con la Trinidad, hacia 1664

Pintura al óleo sobre tabla, 249,8 X 135 cm

 

Esta pintura forma pareja con la tabla de San Agustín con la Virgen y el Niño y ambos pertenecen al retablo mayor del antiguo Convento de San Agustín de Sevilla.

 

Su estado de conservación era muy deficiente a nivel de estratos polícromos y del soporte. Ha sido necesario realizar un tratamiento integral de restauración que le devolviese la estabilidad al soporte y a la pintura. Los estudios radiográficos nos desvelan la composición del soporte, su construcción así como aspectos de técnica y conservación. Está realizado en madera de cedrela y está compuesto por cinco paneles verticales ensamblados a unión viva y como sistema de refuerzo tres barrotes móviles de madera de castaño introducidos a cola de milano. Además, se colocaron dobles colas de milano en las juntas de las piezas. Tras ser sometida a una desinsectación por el método de gases inertes, se realizó una limpieza de la madera y el ebanista Miguel Domínguez Jiménez llevo a cabo tratamiento de consolidación del soporte y de los barrotes.

 

La superficie pictórica tenía una fuerte intervención a nivel pictórico ya que presentaba gran parte de la superficie contraída por el calor de un posible incendio. El oscurecimiento general que presentaba también era debido, en parte, a los múltiples repintes alterados. Había estucos desbordantes, levantamiento de estratos pictóricos y múltiples lagunas. Después de la fijación de la capa pictórica se ha limpiado toda la pintura eliminando progresivamente todos los estratos superpuestos añadidos en otras intervenciones, intentando descubrir zonas ocultas de pintura original y devolviendo a la pintura orden en las formas, cromatismo y luminosidad en el color.

 

Restaurado por Fuensanta de la Paz Calatrava.

 

San Juan Bautista

Bartolomé Bermejo (Córdoba, hacia 1440 - 1498/1500)
San Juan Bautista, hacia 1470
Óleo-temple sobre tabla, 47,7 x 27,2 cm.

 

Con carácter previo a su participación en la exposición temporal Bartolomé Bermejo, celebrada en el Museo Nacional del Prado y el Museo Nacional de Arte de Cataluña entre 2018 y 2019, se realizó una revisión de su estado de conservación, interviniéndose sobre la obra.

El soporte es una tabla de chopo de unos 7,3 mm de grosor con la veta en vertical, posiblemente mutilada en los extremos superior e inferior. Debido a que presentaba algunas fendas y pequeñas mutilaciones, el soporte ha sido tratado también. El último tratamiento de conservación-restauración dejó restos de suciedad, estando igualmente sus retoques y barnices envejecidos y algo oscuros, por lo que se hizo un repaso de limpieza y ajuste de capa pictórica. La superficie está algo barrida y deja ver puntualmente el dibujo subyacente.

Restaurado por Alfonso Blanco López de Lerma con la colaboración de por Miguel Domínguez Jiménez para el soporte.

Santo Tomás de Villanueva ante el crucifijo

Santo Tomás de Villanueva ante el crucifijo, hacia 1665 - 1670                                                     
Bartolomé Esteban Murillo (1617 - 1682)
Óleo sobre lienzo, 37,5 x 62 cm.

 

La obra, de medio punto, llegó al taller reentelada y con las esquinas injertadas para adaptarla al formato rectangular del marco. La superficie presentaba un gran oscurecimiento general debido a la oxidación del barniz y a los numerosos repintes, lo que contribuía a acentuar aún más la ya de por sí ténebre escena. Salvo en la cara y las manos, donde las lagunas y retoques virados estaban ajustados al tamaño de los daños y se han limpiado con relativa facilidad, el resto presentaba una limpieza más compleja ya que la superficie estaba cubierta por repintes generalizados que por un lado camuflan las lagunas y los desgastes extensos y por otro reforzaban el color. El fondo, que originalmente debía tener solo una delgada capa de color marrón con una arquitectura apenas insinuada, se encontraba prácticamente perdido por el desgaste, dejando al descubierto, en numerosas zonas, la trama de la tela original con su preparación rojiza. El hábito negro del agustino estaba muy repintado y reforzado de color negro. Al levantar el repinte durante la limpieza han aparecido bien definidos el suave modelado de los pliegues y la cruz que con una cinta lleva al cuello. 

También presentaba levantamientos o falta de adhesión generalizado de la capa pictórica al soporte. Los mayores daños a este nivel están localizados en la esquina de la mesa de altar  que coincide con un roto del tejido de unos 16 cm de largo. Nos encontramos también lagunas de tejido en las dos esquinas inferiores y en la zona curva superior provocadas por desgarros de puntas del antiguo clavado. 

La intervención ha sido compleja. Hubo que reentelar la obra respetando su medio punto original, al  que no se añadieron injertos en las esquina aunque sí se ha colocado un parche en el desgarro e injertos en las lagunas de tejido original. La limpieza ha sido meticulosa debido al grado de desgaste del estrato polícromo y a los repintes generalizados que lo cubrían. Se estucaron las lagunas y se reintegraron de color las numerosas faltas. 

La obra, aún conservando la oscuridad con la que fue concebida, ha ganado en profundidad, corporeidad e intensidad lumínica en aquellos escasos puntos dónde el artista la quiso destacar para no restar un ápice de intimismo al momento de la revelación.

Restaurada por Mercedes Vega Toro       

2018

San Agustín y la Virgen con el Niño

Bartolomé Esteban Murillo  (Sevilla 1617 - 1682)
San Agustín y la Virgen con el Niño, hacia 1664 - 1665
Óleo sobre lienzo 250 x 139 cm.

 

Formó parte del retablo mayor de la iglesia del convento hasta los primeros años del siglo XIX cuando las circunstancias políticas hicieron que el cuadro sufriera diversos traslados que, sin duda, influyeron en su mal estado de conservación. Su deterioro motivó su inclusión en el programa de restauraciones del museo a fin de presentarla, ya restaurada, en la exposición temporal Murillo IV Centenario, celebrada en el museo dentro del programa cultural organizado con motivo de la conmemoración de los cuatrocientos años del nacimiento de pintor.

Su estado hizo necesario un tratamiento integral de conservación-restauración que se ha concluido en el año 2018. El estudio de esta obra nos ha revelado que el soporte está formado por 4 paneles de cedrela, corte plano, tangencial, ensamblados a arista viva, sujetos por lazos y tres barrotes de madera de castaño embutidos a la obra en cola de milano. Presentaban desunión de paneles, fendas, ataques de xiófagos, etc. El soporte ha sido tratado tras un tratamiento de eliminación de xilófagos por anoxia y la limpieza de la madera.

La capa pictórica presentaba levantamientos, faltas, estucos superpuestos, repintes, barnices oxidados y una cuadrícula de copista. Tras la consolidación de la preparación y la pintura, se fueron progresivamente eliminando todas las capas superpuestas que ocultaban una pintura luminosa  y expresiva.

Coincidiendo con la intervención sobre esta pintura se ha acometido la restauración de su marco. Se le ha realizado un tratamiento de consolidación de la madera y se ha procedido a un nuevo dorado, tratamiento realizado por Macarena Pinto Miranda y María Jesús Zayas Cañas.La pintura ha sido restaurada por Alfonso Blanco López de Lerma y el soporte por Miguel Domínguez Jiménez.