Las Colecciones

Restauración / Conservación

2017

Intervenciones en las piezas 2017

Inmaculada Concepción, la Niña

Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla, 1617-1682)
Innmaculada Concepción la Niña, 1665-1668 
Óleo sobre lienzo, 229 x 171,5 cm. 

 

Con motivo de la conmemoración del IV centenario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo se emprende el proyecto de restauración de la obra Inmaculada Concepción, la Niña. Al taller llega en un estado de conservación precario por motivos inherentes a la propia obra agravados por agentes extrínsecos y por una historia material un tanto azarosa.

El bastidor estaba ampliado para adaptarlo al marco que no era el suyo original y los burdos listones que se usaron para ello estaban cubiertos de repintes que se extendían desde estos hacia el interior por todo el perímetro. La obra presentaba una forracíon antigua hecha con dos telas unidas por una costura que quedaba marcada por la pintura pasando por la cara de la Virgen. Esta costura, el envejecimiento y cristalización del antiguo adhesivo usado en la forración y la falta de adhesión de los estratos polícromos, hicieron imprescindible una nueva forración, esta vez con una tela más afín y sin costuras, con la que además se pudieron recuperar las medidas originales del soporte y adaptarlo esta vez al marco y no al contrario, con la colocación de otro marco interior a modo de marialuisa.

La limpieza de barnices oxidados y de los numerosos repintes fue uno de los procesos más llamativos y gratificantes de la intervención. Así se pudieron recuperar los sutiles matices y frescores en las carnaciones, la luminosidad de los blancos y el característico azul de azurita del
manto que, salvo en las sombras dónde el uso de esmalte lo dejó virado para siempre, pudo lucir toda su fuerza e intensidad. En definitiva, con la limpieza homogénea de figuras y fondo se pudo rescatar también ese ambiente envolvente y esa atmósfera dinámica y etérea tal como los
concibiera Murillo. 

Coincidiendo con la intervención sobre esta pintura llevada a cabo por Mercedes Vega Toro se ha acometido la restauración de su marco. Se le ha realizado un tratamiento de consolidación de la madera por Miguel Domínguez Jiménez y se ha procedido a la consolidación, limpieza y reintegración del dorado realizado por Macarena Pinto Miranda y María Jesús Zayas Cañas. 

San Antonio de Padua con el Niño

San Antonio de Padua con el Niño                                               
Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla 1617 - 1682)
Óleo sobre lienzo, 90 x 120 cm

 

Es una de las obras que se restauran con motivo de la exposición Murillo IV Centenario, conmemorativa del nacimiento del artista. Forma pareja con San Felix de Cantalicio, estando ambos situados originalmente en la zona superior del retablo mayor de dicho convento; uno a cada lado de la escena principal del gran formato El Jubileo de la Porciúncula

Se restauró en 1963 en el Instituto Central de Restauración de Madrid sin que, desde entonces hasta ahora, haya quedado constancia gráfica o escrita de ninguna otra intervención de envergadura. Cuando llegó al taller se encontraba en mal estado tanto a nivel de soporte como de estratos pictóricos y película superficial. Presentaba una antigua forración con un formato rectangular que no era el que tenía en origen. El paso del tiempo había provocado el envejecido de los barnices convirtiéndolos en una capa amarillenta, oscura y opaca. Los daños se habían ido ocultado a lo largo de los años por retoques y repintes más o menos invasivos que  habían alterado su color y se hacían muy evidentes. La obra tenía un craquelado natural propio de la pérdida de elasticidad y movimiento de la tela así como de la evaporación del aglutinante de la pintura al óleo pero, en numerosas zonas, este craquelado había derivado en cazoletas, más o menos levantadas, que indicaban un grado de resecamiento importante con la consecuente falta de adhesión y pérdidas traducidas en lagunas.

Con el nuevo reentelado recuperamos su formato original eliminando el injerto con costura que procedía de un lienzo de inferior calidad reaprovechado, práctica habitual hasta los años 60, restituyéndosele el equilibrio compositivo. 

Obra restaurada por Mercedes Vega       
Restauración y dorado del marco María Jesús Zayas y Macarena Pinto 
Carpintería del marco y bastidor nuevo Miguel Domínguez

San Francisco abrazado a Cristo

Bartolomé Esteban Murillo  (Sevilla 1617-1682)
San Francisco abrazado a Cristo, hacia 1668-1669
Óleo sobre lienzo 291 x 191 cm

 

Las circunstancias históricas hicieron que el cuadro sufriera diversos traslados que, unidos al natural envejecimiento causado por el paso del tiempo, habían repercutido en su deficiente estado de conservación. Este deterioro motivó su inclusión en el programa de restauraciones del museo a fin de presentarlo ya restaurado en la exposición Murillo y los capuchinos de Sevilla celebrada en el museo dentro del programa cultural organizado con motivo del cuarto centenario del nacimiento de Murillo.

La obra presentaba una acusada oxidación del barniz que había provocando un aspecto amarillento y opaco que ocultaba el colorido original de la pintura. La intervención ha consistido también en la eliminación de retoques antiguos y modernos, en muchos casos alterados, que impedían la correcta visibilidad de la obra. Ha sido necesaria la sustitución del bastidor por su falta de consistencia y la realización de una nueva forración ya que el montaje que conservaba del siglo XIX estaba descuadrado y parcialmente desprendido (no conservaba los bordes originales). Eso nos ha permitido estudiar el tejido, que está formado por dos tipos diferentes de tela, un tafetán y una sarga, ambas de lino.

La obra ha sido restaurada por Alfonso Blanco López de Lerma. Al marco se le ha realizado un tratamiento de consolidación de la madera y se ha dorado de nuevo, intervención llevada a cabo por Macarena Pinto Miranda y María Jesús Zayas Cañas.

Virgen con el Niño o Virgen de la Servilleta

Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla 1617-1682)
Virgen con el Niño o Virgen de la Servilleta, hacia 1668-1669
Óleo sobre lienzo 67 x 72, 8 cm.

 

Las circunstancias históricas hicieron que el cuadro sufriera varios traslados,  que unido al natural envejecimiento causado por el paso del tiempo, habían repercutido en el deficiente estado de conservación que presentaba. Además, como señalan las referencias bibliográficas del siglo XIX, la pintura sufrió diversas intervenciones para mitigar su delicado estado de conservación, que terminaron por ahondar en las alteraciones y daños que la Virgen de la Servilleta presentaba al llegar el siglo XXI. Este deterioro motivó su inclusión en el programa de restauraciones del museo a fin de incluirse ya restaurada en la exposición Murillo y los capuchinos de Sevilla, celebrada en el Museo de Bellas Artes de Sevilla entre noviembre de 2017 y abril de 2018.

Su estado de conservación ha hecho necesaria una restauración integral a la que ha sido sometida la obra a lo largo de 2017 con el objeto de dar estabilidad al soporte y a la pintura. Se le ha realizado una nueva forración, lo que ha permitido el estudio de su tejido original: un tafetán de lino. En el tratamiento de la pintura, esta se ha fijado y liberado de todos los estratos superficiales, repintes, adhesivos y estucos perimetrales de anteriores intervenciones. La restauración, además de haber recuperado sus valores cromáticos, ha permitido descubrir la composición original ideada por Murillo en la que la Virgen y el Niño Jesús  aparecen asomados a una ventana con dintel curvado, dirigiendo sus miradas hacia el espectador. 

Restaurado por Fuensanta De la Paz Calatrava.