Las Colecciones

Incremento del PH

2007

Depósitos 2007

Cabeza de apóstol

 

Gracias al depósito del Museo Nacional del Prado podemos contemplar esta obra de la primera época de Velázquez  que se expone junto con el Retrato de Cristóbal Súarez de Ribera, la única obra que se conservaba, hasta ahora, en el Museo del genial pintor sevillano.

Representa la cabeza de un apóstol no identificado que probablemente formaba parte de un apostolado. El fuerte naturalismo lo relaciona, según algunos autores, con las obras de un Ribera joven.

Con toda probabilidad el pintor ha tomado un modelo real. De ahí  su rostro ajado, con fuertes surcos de arrugas, barbado y con una penetrante mirada que no deja indiferente al espectador. Con gran economía de tonos cromáticos el pintor ha conseguido transmitirnos muy eficazmente sensación de vida. Una pindelada enérgica y amplia dota a la figura de carácter y vigor pero también de una mirada afligida que le confiere cierto tono melancólico. Una fuerte iluminación, que proviene de un foco situado a la izquierda, incide con intensidad sobre el rostro haciendo destacar la figura del fondo neutro con el que establece un fuerte contraste y del que le separa una sutil luminosidad que no llega ser un halo y lo situa espacialmente.

Adquisiciones 2007

El prendimiento de Cristo

Luis de Vargas (Sevilla hacia 1505 - 1567)
El prendimiento de Cristo, hacia 1562
Pintura sobre tabla traspasada a lienzo, 67 x 109 cm
Adquisición de la Junta de Andalucía para su depósito en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, 2007

 

Junto con la obra La Purificación, adquirida por la Junta de Andalucía en el año 1990, las dos tablas atribuidas a su círculo, tituladas Aparición de Cristo Resucitado a la VirgenJesús entre los doctores, y el San Sebastián, también adquirido este año, completa la obra de Vargas que se encuentra en el Museo.

Representa el momento del prendimiento de Cristo, según el Evangelio de San Juan, donde se narra lo sucedido. Cuando se encontraba en el huerto de Getsemaní rezando con sus discípulos, fue interrumpido por Judas, quien lo traiciona con el beso, señal para que los soldados lo identificasen y apresasen. A la derecha puede observarse a Pedro, quien corta la oreja al soldado Malco. 

En la factura de la obra se percibe el conocimiento del arte de Rafael, así como el empleo de grabados de la época. La gama cromática en la que predominan los tonos verdes, morados y rosados así como el dibujo, lo acercan al resto de la obra de este autor