Las Colecciones

Incremento del PH

2002

Donaciones 2002

Adán y Eva

Antonio Illanes (Umbrete, 1901 - Sevilla, 1976)
Adán y Eva
Yeso
Donacion de Antonio Illanes Salcedo, 2002

 

Nacido en la localidad sevillana de Umbrete en 1901, su formación se desarrolló en Sevilla, Madrid, París y varios países sudamericanos. Su estilo se encuadra dentro de una generación de escultores que se mantuvo fiel a la figuración académica,al margen de las corrientes vanguardistas siendo un escultor de significación a nivel local fundamentalmente.

En el museo contamos con las obras Autorretrato, Venus Hispalense, Retrato de Lolita Martín y Retrato de Isabel Salcedo, su esposa, a los que ahora viene a sumarse este grupo de Adán y Eva, de tamaño natural y de un realismo naturalista que viene a confirmar el entronque de la obra de Illanes en la tradicional escuela hispalense.

Campos de Castilla

Rafael Botí (Córdoba, 1900 - Madrid, 1995)
Campos de Castilla, 1955
Óleo sobre lienzo. 54 x 65 cm.
Donación de Rafael Botí Torres, 2002

 

Rafael Botí nace en Córdoba en 1900, ciudad en la que se forma con el pintor Julio Romero de Torres. En 1917 se traslada a París, uniéndose al grupo de discípulos de Daniel Vázquez Díaz.

En su producción artística, el paisaje, tanto urbano como rural, es el principal protagonista. Su estilo no puede adscribirse a ninguna tendencia, aunque es esencialmente figurativo y sin apenas cambios estilísticos. En su obra aparecen notas vanguardistas latentes, como una técnica postimpresionista matizada y un tratamiento exquisito del color. En este caso, se trata de una composición muy sencilla en la que predomina la horizontalidad. Se articula en franjas paralelas, que van haciéndose más estrechas a medida que se gana en profundidad y que se diferencian por el color distinto en cada una, pero siempre suave y armonioso, de lo que resulta un silencioso paisaje de campos labrados: el único indicio de presencia humana.

Interior de un patio

José Alcázar Tejedor (Madrid, 1850 -?)
Interior de un patio, 1881
Óleo sobre lienzo. 60 x 39 cm.
Legado testamentario dispuesto por Isabel del Ojo Espeso, 2002

 

Alcázar Tejedor fue un pintor madrileño nacido en 1850 discípulo en París de Vicente Palmaroli. 

Interior de un patio es una pequeña escena de interior, sin grandes pretensiones y algunos defectos de composición patentes en la consecución de la perspectiva, pero que tiene cierta gracia al mostrar una escena cotidiana en la que un personaje popular se ocupa de tender la colada en un patio de un edificio renacentista. Ofrece el interés de ser una obra firmada y fechada de un pintor del XIX que alcanzó cierto reconocimiento en su época.

Juego de niños

Carmen Jiménez (La Zubia, Granada, 1920 - Sevilla, 2016)
Juego de niños, 1954
Barro cocido y modelado. 76 cm.
Donación de Carmen Jiménez, 2002

 

Carmen Jiménez nació en La Zubia, Granada, desarrollando su formación en la Escuela de Artes y Oficios, así como en Madrid. Su obra, aunque figurativa y de tintes academicistas, no permanece al margen de las vanguardias de su época. El tema infantil será una constante de todas sus obras, cuyas formas están trabajadas con equilibrio, suavidad y delicadeza.

Este delicado grupo, fiel reflejo de los inocentes juegos de los hijos de la autora, nos muestra su sensibilidad artística que, para este conjunto de composiciones, domina la escultora, a la vez que sirve como ejemplo de su dominio técnico en el modelado del barro. La composición es un compendio de equilibrio, en la que las formas, tratadas con planos que fluyen, son modeladas con la simplificación de las masas musculares, a la vez que las expresiones de los rostros alcanzan un notable realismo. 

Retrato de J. Erremus

Ricardo López Cabrera (Cantillana, Sevilla, 1864 - Sevilla, 1950)
Retrato de J. Erremus, 1899
Óleo sobre tabla. 17,9 x 13,8 cm.
Donación de Maurice Tzwern, 2002

 

Pintor sevillano del último tercio del siglo XIX, López Cabrera desarrolló su trayectoria artística en torno a una gran variedad de temas, entre los que destacan géneros como el costumbrismo, la retratística y el paisajismo. Esta obra completa la representación del pintor en el museo en su faceta como retratista. Aunque modesta de proporciones, está bien resuelta y ejecutada con soltura a base de amplias pinceladas en el fondo y la indumentaria del personaje y que son más precisas para definir e individualizar el rostro.

Adquisiciones 2002

Retrato del Infante Felipe

Bernardo Lorente Germán (Sevilla, hacia 1680 - 1759)
Retrato del Infante Felipe, hacia 1730
Óleo sobre lienzo. 105 x 84 cm.
Adquirido por la Junta de Andalucía para su depósito en el Museo, 2002

 

El Infante Don Felipe, hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio, y futuro duque de Parma, aparece representado con unos diez años de edad, vestido a la usanza de la época, con casaca roja de ricos bordados plateados y luciendo las insignias del Saint Espirit. De tres cuartos para mirar al espectador, apoya su mano izquierda en un sillón mientras que la derecha la levanta apuntando fuera del cuadro. Un cortinaje cubre el fondo que deja ver un celaje de luces doradas y plateadas.

El retrato muestra la influencia en la corte borbónica del pintor Jean Ranc y fue realizado durante el lustro en que Felipe V trasladó la corte a Sevilla. Se trata de una de las escasas muestras de arte cortesano de la escuela sevillana del XVIII realizada siguiendo los postulados de la moda francesa del momento y adaptándose a una representación ya formulada y codificada.

Imagen en alta resolución (Google Arts & Culture)

 

2003

Donaciones 2003

Gloria de ángeles niños

Juan Simón Gutiérrez (Medina Sidonia, Cádiz, 1634 - Sevilla, 1718)
Gloria de ángeles niños
Óleo sobre lienzo.106 x 108 cm.
Legado testamentario dispuesto por Isabel del Ojo Espeso, 2003

 

Tanto la técnica como el estilo recuerdan a los del pintor seguidor de Murillo, natural de Medina Sidonia, Juan Simón Gutiérrez. Aunque de estilo murillesco, sus modelos tienen cierta personalidad. Las figuras se mueven con gracia y soltura dentro de la composición, con la delicadeza y el ritmo más propios del espíritu del siglo XVIII.

Se observan en la obra rasgos en los tipos físicos y detalles como los ramos de flores que llevan los ángeles, de un claro paralelismo con los de las dos únicas obras reconocidas como de Simón Gutiérrez: La Virgen y el Niño con Santos Agustinos, del Convento de la Santísima Trinidad de Carmona y Santo Domingo confortado por la Virgen y Santas Mártires, perteneciente a la colección del museo.

Sin pan

Manuel González Santos (Sevilla, 1875 - 1949
Sin pan, hacia 1905
Óleo sobre lienzo. 180 x 200 cm.
Donación de Adela Perea, 2003

 

Obra de final del siglo XIX que pone de relieve la pervivencia en la escuela sevillana de temas de tipo popular. En este caso, el autor recrea un tema cercano a la crítica social, que lo aleja de lo anecdótico, para aproximarlo al realismo social imperante en la pintura española de ese momento, en consonancia con las novelas por entregas y los folletines, en los que el  hambre y la pobreza eran una constante para conmover a los espectadores y lectores.

Sin pan muestra, en un interior humilde, a una familia que nos hace partícipes de su pobreza y desesperación en el gesto de tristeza y el llanto de la madre que mira al espectador, o en el abatimiento del padre, cuyos útiles de trabajo vemos apoyados en la pared de la izquierda.

González Santos pertenece a la generación de pintores formados en la escuela de pintura local bajo las enseñanzas de Eduardo Cano y, sobre todo, de José Jiménez Aranda. Durante toda su trayectoria se mueve en postulados cercanos al naturalismo, tanto en la representación de temas cotidianos como en el paisaje.

Adquisiciones 2003

Vista de Sevilla

Louis de Caullery, atribuido (Cambray, Francia, hacia 1580 - Amberes, 1621)
Vista de Sevilla
Óleo sobre cobre. 39 x 54 cm.
Adquisición de la Junta de Andalucía para su depósito en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, 2003

 

Aunque Louis de Caullery trabajó para aristócratas españoles, no viajó a España, por lo que esta pintura se basa en alguna de tantas vistas grabadas de la ciudad que se difundieron por Europa a lo largo de los siglos XVI y XVII. Muestra una imagen ideal de la ciudad en la que destacan sus edificaciones más señaladas, entre las que están el Puente de Triana, la Catedral, la Giralda, el Alcázar, la Torre del Oro, las Atarazanas, la Torre de la Plata y el río Guadalquivir. Se trata de una visión panorámica de la opulenta y poderosa ciudad de Sevilla en esa época, que nos permite comprender la fascinación que ejercía en sus habitantes y en los viajeros.

El interés por el género pictórico de vistas arquitectónicas se inicia a finales del XVI por influencia de la pintura flamenca, influencia que recibió Caullery y a la que añadió su particular elegancia y la sutileza de su gama cromática. 

2004

Adquisiciones 2004

La última cena

Francisco Varela (Sevilla, 1580/1585 - Sevilla, 1645)
Última Cena, 1629
Óleo sobre lienzo. 190 x 105 cm.
Adquirido por la Junta de Andalucía para su depósito en el Museo de Bellas Artes, 2004

 

Presenta afinidades con la obra del mismo tema que se conserva en la iglesia de San Bernardo de Sevilla, considerada la obra más significativa de este autor. Ésta a su vez se inspira en una obra del italiano Licio Agresti da Forlì, grabada por Cornelis Cort, lo que supuso su gran difusión y utilización por parte de otros artistas. 

La escena sucede en un interior clasicista, tal y como se aprecia en el fondo de la composición. Los apóstoles se reúnen en círculo en una composición vertical muy marcada, como si se desarrollara más en altura que en profundidad. Podemos reconocer a san Juan, el discípulo preferido, al que acoge Jesús, y a Judas que, en primer término, se vuelve hacia el espectador llevando en su mano la bolsa con las monedas fruto de su traición. 

Esta pintura  presenta el interés de ser una de las escasas obras firmadas y fechadas por el artista. Igualmente su tema iconográfico, la última cena, es interesante al estar poco representado en la colección del museo.

Imagen en alta resolución (Google Arts & Culture)

Mostrando el intervalo 1 - 10 de 48 resultados.