Información general

Actualidad

Atrás

Donación de dos obras de Daniel Vázquez Díaz

Exposición en la sala XIII hasta el 30 de junio.

Donación María Luisa González-Barba Quintero

Daniel Vázquez Díaz (Nerva, Huelva 1882 - Madrid 1969)

Retrato de Ana Quintero Morales, hacia 1950
Óleo sobre lienzo.  130 x 85 cm
 
Daniel Vázquez Díaz es considerado el pintor onubense más universal y uno de los pilares de la revolución pictórica de principios del siglo XX en el arte español. Tuvo una temprana vinculación con Sevilla y más concretamente con su Museo de Bellas Artes. Como el propio autor manifestó en diferentes ocasiones, es en él donde descubre por primera vez los dos destacados artistas que influirán de manera decisiva en su pintura: Francisco de Zurbarán y El Greco. Sus cuadros, estructurados con una gran simplicidad de líneas y con un colorido muy sobrio de grises, están marcados por la influencia del Cubismo y en concreto por la obra de Cézanne, que le causa un gran impacto, y cuyo geometrismo perdurará, en mayor o menor grado, en su obra.

Este retrato representa a Ana Quintero Morales, miembro de la alta burguesía andaluza,  que fue la esposa del empresario y alcalde onubense, posteriormente vinculado a Sevilla, Joaquín González Barba, y madre de la donante María Luisa González-Barba Quintero. La obra es muy representativa del aprecio que alcanzó el pintor entre alta  sociedad española de su época, que hace que se le considere  uno de los grandes retratista de la pintura española. Este es un retrato característico de su estilo, sobrio de colorido aunque, como suele ocurrir en su obra, luminoso, lo que se aprecia en el tratamiento de los tejidos, especialmente en el vestido gris plata.  

 

Retrato de Juan Belmonte, 1946 
Óleo sobre lienzo. 101 x 80 cm

Este retrato representa a Juan Belmonte García, torero nacido en Sevilla en 1892 y fallecido en Utrera en 1962. Gran figura del toreo en su época y uno de los grandes nombres de la historia de la tauromaquia, tomó la alternativa en 1913, dejando los ruedos en 1935.
Esta obra es muy característica del artista, que dedicó gran parte de su producción al género del retrato. Es esta una pintura propia de su estilo avanzado, de técnica más convencional que en obras de décadas anteriores. Juan Belmonte fue un torero que gozó de enorme fama a nivel popular y de gran prestigio entre los intelectuales de su época. De ello son pruebas elocuentes los poemas a él dedicadas por Gerardo Diego y Bergamín o los textos elogiosos de, entre otros, Azorín o Valle Inclán. Por otro lado su enorme prestigio tiene su reflejo también en el arte, ya que no solo fue retratado por Vázquez Díaz sino que posó para otros grandes artistas españoles de su época como Julio Romero de Torres o el escultor Mariano Bennlliure.  

 

Folleto

Textos de sala

Galería de imágenes