Las Colecciones

Obras Singulares

Diadema

Metal dorado con dos hileras de perlas blancas separadas por una de pedrería.
41 x 149 x 81 mm.
1800-1815
Procedencia

Colección Aguiar.

Procedencia inmediata: Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Comentarios

Esta diadema forma parte de la colección Aguiar, depositada en el museo y procedente del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

La diadema aparece reflejada en la pintura firmada por Andrés Parladé, conde de Aguiar "Majo abrazando a una señora" en el tocado del personaje femenino. 

Esta pieza no está expuesta actualmente.

Bodega del Condado de Huelva

Roble americano, tonelería.
1983.
Procedencia
Condado de Huelva.
Comentarios

La bodega del museo, procedente del Condado de Huelva, es un ejemplo de este tipo de instalaciones en Andalucía, región por excelencia de vinos generosos y de postre.


Se trata de bodegas no subterráneas sino instaladas en espaciosas naves, para que la aireación sea máxima, formando andanas o filas de bocoyes apilados, con pocos y altos ventanales, para que la luz sea tenue y tamice la claridad exterior, con objeto de no interferir los cambios que están teniendo lugar en los depósitos, suelo de tierra para guardar la humedad y orientación adecuada para beneficiarse de los vientos favorables y protegerse de los perjudiciales.

En el caso del museo se trata de una bodega artesanal de dos andanas, aunque la mayoría de las bodegas suelen tener varias más. Las de arriba se llaman criaderas y la de abajo, la del suelo, solera. Esta disposición es habitual en el sistema de crianza llamado de soleras, por el que se realiza prácticamente toda la producción andaluza y que consiste en el proceso siguiente: después de la vendimia y una vez que las uvas han sido prensadas se obtiene el llamado "mosto de yema", que se traslada a las bodegas y se deposita en las botas o bocoyes, que se fabrican siempre con madera de roble americano, madera porosa que permite que el vino "respire". Allí es donde comienza la fermentación y donde el vino sufre un primer proceso de añejamiento de al menos un año. Cuando el vino es clasificado por los catadores y los enólogos, puede introducirse en el sistema de soleras siempre en los bocoyes de la fila más alta para ir pasando poco a poco a los de las filas inferiores para ir reponiendo las mermas. El protocolo es el siguiente: el vino para el consumo sólo se extrae de la fila inferior, la solera, y de cada bocoy nunca más de su tercera parte. Este volumen es sustituido por el vino procedente del bocoy de la primera criadera, un tercio de cuyo contenido es trasvasado a los bocoyes de la solera, para reponerla. A su vez, un trasvase del mismo tipo tiene lugar de la segunda a la primera criadera, y así sucesivamente, siendo en los bocoyes de la fila más alta donde entra, como decíamos, el nuevo vino.

En las bodegas del Condado era frecuente encontrar un tabanco o pequeña taberna como la que se halla situada al fondo de esta sala del museo. Estaba formada por un castillete de medias botas rellenas con distintas calidades de vino y un mostrador en el que se despachaba a granel o se degustaba directamente en medio de animadas tertulias.

El vino que se cría en los bocoyes del museo procede de uva Zalema, especie típica del Condado, a partir de la cual se elabora un mosto que, tras la primera fermentación, se aclara y tiene un aspecto y una graduación parecida a la del fino, pero con un sabor característico que lo diferencia de él. Recibe el nombre de Solera del Condado y como el fino, la Solera madura, evoluciona de modo natural hacia un Oloroso seco tras una fermentación oxidante y lenta. Gana cuerpo y alcohol y se oscurece sin perder la transparencia.

El Oloroso del Condado ha sido envejecido en nuestra bodega durante unos diez años, ronda los 17º y posee un aroma tan potente que se percibe en toda la planta semisótano del Museo.

La bodega fue adquirida al bodeguero de Bollullos del Condado Santiago Villarán, quien se encargó de su montaje y de su mantenimiento, controlando el envejecimiento de los 18.000 litros de vino de la zona que contienen sus bocoyes.

Casulla

Seda, lana, pergamino, lino, hilo de oro.

Tejido liso. Bordado.

116 x 73.6 cm
Siglo XVIII
Procedencia
Sevilla, Andalucía
Comentarios

Casulla de raso blanco toda decorada con bordado de aplicación a realce conseguido por varios estratos de lana y tafetán de lino, empleando sedas polícromas e hilos de oro. El bordado está realizado con puntos de matiz, al pasado y oro tendido y aplicaciones de perlitas, cordoncillos, lentejuelas y láminas metálicas. Lleva adornos de galones igualmente bordados en hilos de oro sobre soporte de pergamino. 

En el delantero de la casulla el diseño ornamental está formado por un gran cáliz con los símbolos eucarísticos: espigas y uvas. En la parte trasera destaca la paloma del Espíritu Santo y el pelícano. 
Forro de tafetán de lino crudo y raso ocre.

Esta pieza no está expuesta actualmente.

Tienda de hojalatería en la Plaza del Pan (Sevilla)

Colecciones Loty. Antonio Passaporte 
Fotografía, placas de vidrio al yodo-bromuro.
10 x 15 cm.
1930, aproximadamente.
Procedencia
Colección Loty. Madrid.
Comentarios

Reproducción correspondiente a la colección Loty de negativos en placas al yodo-bromuro.

La firma Loty fue creada en 1925 por la asociación del comerciante de papeles fotográficos Charles Alberty Jeanneret y de la editora gráfica Concepción López y López. Dicho nombre comercial  ofreció en sus once años de vida numerosos servicios relacionados con la reproducción y el copiado gráfico, entre los que se encontraba la realización y edición de postales y de estampas religiosas.

Dadas las posibilidades comerciales de la creación de una colección fotográfica, Loty comenzó un ambicioso proyecto llamado Archivo Fotográfico Universal, S.A. (AFUSA) con el que pretendía formar un banco de imágenes de España, Portugal e Hispanoamérica para su posterior venta a agencias de prensa, publicaciones y empresas de turismo.

Alberty y López contrataron en 1926, como fotógrafo y comercial de la compañía, a Antonio Passaporte, un portugués conocedor del oficio por tradición familiar que aprovecharía sus viajes comerciales para realizar las fotografías. Hasta 1936 organizaron, asesoraron y financiaron los viajes de Passaporte por numerosas ciudades de España, Portugal y Norte de África, llegando incluso hasta Buenos Aires. En esta década se fue formando el archivo fotográfico de Colecciones Loty, integrado por unas 12.000 placas de cristal que explotaban comercialmente como tarjetas postales y carteles.

La colección adquirida por la Consejería de Cultura y depositada en el MACPSE se compone de 2.348 placas de cristal con imágenes de Andalucía, Gibraltar y norte de África, y muestran los monumentos más representativos, escenas de calle, mercados y talleres, muelles, fiestas y tradiciones andaluzas, etc.

La colección completa puede consultarse en una estación informática situada en la planta semisótano del Museo.

Tarjeta postal con imagen del Pabellón de Turismo de la Exposición Iberoamericana de 1929

Talleres Fotográficos Guilera
Materiales: cartulina. Técnica: fototipia.
9 x 14 cm.
1929
Procedencia
Sevilla
Comentarios

La postal de formato horizontal reproduce una fotografía en blanco y negro de la fachada del Pabellón del Turismo. El reverso es del tipo partido con leyenda en la parte superior y con indicación de la parte para el mensaje y la parte del destinatario. No tiene línea de separación vertical pero en su lugar se indica el nombre del impresor.


La construcción del edificio fue aprobada el 22 de julio de 1927, y su autor Vicente Traver Tomás, diseñó, como arquitecto de la Exposición, tras la dimisión de Aníbal González de su cargo, este edificio de carácter efímero en el que quería representar una semblanza retrospectiva de las distintos estilos arquitectónicos de las diferentes culturas que han estado presente en la historia de España. Así mezcla en la composición del pabellón, construcciones medievales como una torre del homenaje, con un claustro árabe o una torre mudéjar con mucha similitud a las sevillanas de las iglesias de San Pedro o San Marcos, sin faltar por supuesto, repartidos por todas sus fachadas, detalles decorativos renacentistas o barrocos.


El pabellón se levantó presidiendo la desaparecida Plaza de los Conquistadores, justo en el eje opuesto a la Fuente de la Hispanidad, flanqueado por los pabellones andaluces de Cádiz, Huelva, Granada y Jaén, y los regionales de Castilla la Nueva, Asturias, Navarra y Galicia.


La fachada principal se encontraba aproximadamente en la actual calle Sor Gregoria de Sta. Teresa, frente al Colegio Mayor Hernando Colón, y la trasera daba a la avenida Reina Mercedes. Entre la zona ajardinada frente a la fachada del Pabellón de Turismo, se levantaba la monumental estatua de Cristóbal Colón donada por Torcuato Luca de Tena, y realizada por Lorenzo Coullaut Valera, que también se aprecia en la imagen.


La construcción se realizó con materiales de baja calidad, dado el carácter provisional del edificio, y los elementos decorativos de sus fachadas fueron muy variados. Así la portada de entrada se realiza mediante arco gótico apuntado flanqueado por torrecillas exagonales coronadas. Los huecos para las ventanas también fue un muestrario de estilos, desde las saeteras en la parte alta del torreón del homenaje, pasando por las románicas del ábside, y las coronadas con frontón curvo de las fachadas traseras, sin olvidar la balconada gótica con arcos calado.


La exposición de este pabellón estuvo organizada por el Patronato Nacional de Turismo, organismo creado en 1928 por Alfonso XIII, que fue heredera de la primera Comisión Nacional iniciada en 1905 y transformada en Comisaría regia en 1911. La misión de dicho órgano era tanto la promoción turística en general como a la coordinación de las ofertas turísticas promocionadas por las provincias y los municipios, abriéndose así las primeras oficinas de información turística española. 

Esta pieza no está expuesta actualmente.

La postal forma parte de una colección de más de 6.300 ejemplares. Las relativas a municipios andaluces, como ésta pueden consultarse en una aplicación multimedia en la sección"Visita virtual".

Recibidor, dependencias privadas del domicilio de las hermanas Díaz Velázquez

Instalación en el museo en 1994.
Procedencia
Colección Díaz Velázquez.
Comentarios
En el museo se reúnen las habitaciones de la casa de la familia Díaz Velázquez que tenían carácter privado. Se presentan separadas de las dependencias laborales, que se hallaban en la planta principal. 

Las dependencia laborales y las habitaciones se exponen en las salas VI y VII de la planta principal.

Tarjeta postal con imagen del Balneario de Marmolejo. Taller para exportación de aguas

Baños de Marmolejo

Material: cartulina. Técnica: fototipia.

9 x 14 cm.
1907
Procedencia
Marmolejo (Jaén)
Comentarios

La postal reproduce una fotografía en blanco y negro de la estancia en la que se localiza el taller de preparación de las botellas con agua del manantial de Marmolejo. Cinco mujeres de pie trabajan en varias fases del proceso y también se aprecian las cajas que sirven de embalaje a las botellas.

El reverso es del tipo partido con línea vertical, tiene leyenda superior y el logo del impresor en el ángulo superior izquierdo.

Marmolejo, con apenas 4.000 habitantes, se convirtió a finales del siglo XIX en destino predilecto de la burguesía y aristocracia española que acudían a la localidad atraídos por la fama que numerosos doctores y tratados médicos otorgaban a las Aguas de Marmolejo en el tratamiento de enfermedades del estomago, el hígado y los riñones.


El responsable de la proyección de esta establecimiento fue Eduardo León y Llerena, diputado en cortes y consejero de estado, que adquirió el Balneario de Marmolejo en subasta pública y presentó sus aguas en distintas Exposiciones Universales (Londres, París o Chicago). Tras la muerte de León Llerena en 1900, se hizo cargo del Balneario su esposa y en 1902, sus sobrinos. En 1903 el Balneario se convirtió en Sociedad Anónima y es muy posible que la tirada de una serie de tarjetas postales fuera una de las estrategias comerciales de la nueva empresa.

Esta pieza no está expuesta actualmente.

La postal forma parte de una colección de más de 6.300 ejemplares. Las relativas a municipios andaluces, como ésta, pueden consultarse en una aplicación multimedia en la sección "Visita virtual".

Fragua

Forja, fundición.
Instalación en el museo en 1972.
Comentarios

En esta instalación se expone la reconstrucción de una fragua, así como algunas colecciones de utensilios fabricados mediante la combinación de las técnicas de forja y fundición.

Para escuchar más información sobre esta obra, pincha aquí (archivo de audio/mpeg. 692 Kb. en nueva ventana).

Esta instalación está expuesta en la sala XI de la planta semisótano.

Traje de calle rosa

Seda, algodón y madera.
Chaqueta: longitud 72 cm. Falda: long. delantera 96 cm; long. trasera 135 cm. Perímetro del vuelo 350 cm.
1876-1880
Comentarios
Este es un ejemplo claro de los vestidos de la década de los 80 del siglo XIX: silueta recta vista de frente, cuerpo estrecho y largo, acumulación de tejido en la parte posterior de la falda y elevación gracias al polisón, mangas estrechas, asimetría decorativa entre cuerpo y falda -ya que ésta última siempre recibe mayor atención- y aplicación de tejidos propios de las tapicerías o de los textiles domésticos (flecos y cinta de jacquard en esta ocasión). El tono claro del vestido hace pensar que se trata de un vestido de día o vestido de paseo que se distinguen de los trajes de fiesta y de los de estar en casa por los tejidos, la intensidad de la decoración, el color e incluso lo acentuado de la silueta. En esta década ya empiezan a hacerse sentir en la moda las influencias de las teorías higienistas que se generalizarán a principios del siglo XX porque los corsés, aunque siguen comprimiendo el cuerpo femenino, ya no dibujan una silueta tan extrema como la que era habitual de mediados del XIX. Esta tendencia no se plasmará en el vestir femenino hasta lo que se conoce como moda modernista. 

Esta pieza no está expuesta actualmente.

Abanico de mil caras

País de papel pintado con aplicaciones de marfil y seda. El varillaje es de bambú lacado en negro y decoración dorada.

1860

Procedencia

Cantón.

Procedencia inmediata: Colección Díaz Velázquez. Sevilla.

Comentarios
Estos abanicos se fabricaban en Cantón especialmente para la exportación ya que estos artículos, así como muebles, tejidos, estampas, etc., eran muy apreciados en Occidente desde la primera mitad del siglo XIX. Los contactos culturales y comerciales del Lejano Oriente con Europa provocó la fascinación de los ambientes cultos y artísticos europeos por la cultura oriental y por tanto la popularización de ciertos bienes de consumo entre la burguesía.

Esta pieza no está expuesta actualmente.
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