Las Colecciones

Obras Singulares

Afrodita agachada

Copia romana de una obra de Doidalsas de Bitinia.

Mármol blanco griego de la isla de Paros.

Altura, 89 cm.; ancho máximo, 40 cm.; cabeza, 33 cm.

Época de los Antoninos, 138-192 (original, 250 a.n.e.)

Procedencia

Calle Amparo, 5-7, Córdoba.

Comentarios
La escultura muestra a Afrodita desnuda y agachada, probablemente recibiendo agua en la espalda durante el baño o mirando su reflejo en el agua de un estanque. Destaca por los volúmenes resaltados, cierta actitud de movimiento y efectos de claroscuro que enriquecen la composición. Fue encontrada durante una excavación arqueológica, fragmentada pero bastante completa. Tiene dañado el rostro y le faltan el brazo izquierdo, el antebrazo derecho y la cabeza del ave que hay en la base y que sirve de soporte. Realizada en mármol de gran calidad, con grano muy fino, gracias a algunas características estilísticas introducidas por el copista romano del original griego podemos establecer la fecha en que fue esculpida: época antoniniana años 138-192. Aunque el contexto arqueológico en que fue hallada no ofrece datos complementarios de interés, todo parece indicar que estaba originalmente destinada a decorar alguna construcción relacionada con el agua: unas termas o una fuente. La aparición de estatuas fuente en las cercanías de la zona de hallazgo de esta pieza permite además suponer la existencia de este tipo de construcciones en las cercanías.

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Mithras de Cabra

Mármol blanco.

93 x 96 x 35 cm.

Segunda mitad del siglo II.

Procedencia

Dentro de una de las exedras del estanque biabsidiado central del peristilo, Villa romana de Fuente Las Piedras, conocida como Villa del Mitreo, Cabra, Córdoba.

Comentarios
El grupo escultórico de Mithras Tauróctono, dios Sol, representa al dios persa, tocado con el gorro frigio, sacrificando al toro: repetición anual del ciclo de muerte y resurrección. De la sangre purificadora que brota del toro bebe el perro, fiel amigo de Mithras, que guarda el alma. La serpiente produce las plantas y del alacrán surgen los animales y los hombres. Todos son símbolos de un dios creador. Pertenece ya a una época avanzada en el desarrollo de la escultura romana. Subsisten escasas representaciones de esta divinidad, por lo que este ejemplar es excepcional, ya que es la única pieza completa y en bulto redondo conocida en la Península Ibérica. Este grupo demuestra la presencia en época de Adriano de creencias de origen oriental en las provincias occidentales del Imperio. En el mitreo se celebran diversos actos relacionados con el culto a este dios, en los que la violencia física juega un papel muy destacado, llegando incluso a producirse sacrificios humanos, según algunos autores. Este culto se desarrolló en Hispania desde mediados del siglo II hasta fines del siglo III. Procede de la llamada Villa del Mitreo, en las afueras de la antigua Ipagrum (Cabra) y se halló en una fuente. La mayoría de los autores coinciden en que debió de ser usado como elemento de culto en el altar de algún mitreo. Posiblemente, el lugar de su hallazgo fuera un verdadero templo dedicado al dios, en el cual se intentaría reproducir artificialmente la cueva mitraica a través de un patio que haría las veces de fons perennis.

Mosaico del Cortejo Báquico

Teselas de mármol y pasta vítrea, de varios colores y dimensiones.

2,60 x 2,60 m.

Años 160-170.

Procedencia

Cortijo de la Valenzoleja, Alcolea, Córdoba.

Comentarios

Emblema o tema central de un mosaico que representa el Cortejo Báquico. Baco, traducción latina del Dionisos griego, adquiere en la cultura romana la categoría de dios del vino y de la inspiración poética. Esta pieza, obra muy cuidada y de buena calidad artística, presenta un dibujo detallado, de composición radial. El medallón central muestra a Baco, coronado de pámpanos y portando el tyrso -cetro vegetal propio de esta divinidad-, montado en un carro del que tiran dos centauros. Esta figura está envuelta por una composición octogonal de ménades y sátiros que integran el característico cortejo, y por triángulos decorados con hojas de hiedra y vid, símbolos del dios. En los medallones de las esquinas pueden observarse las representaciones de los vientos procedentes de los cuatro puntos cardinales: Euro, Boreas, Céfiro y Noto. Originariamente, sus dimensiones eran considerables -8,59 x 2,60-, aunque sólo se encuentra expuesta su parte central.

No es visitable en la actualidad.

Mosaico de las Cuatro Estaciones

Teselas de colores, de entre 10 y 12 mm.

2,88 / 3,04 x 3,62 / 3,65 m.

Segunda mitad del siglo IV o siglo V.

Procedencia

Bodega de la Plaza de la Compañía, antigua iglesia de Santo Domingo de Silos, Córdoba.

Comentarios

En este interesante mosaico se representan las cuatro estaciones del año mediante personajes masculinos que portan símbolos agrícolas de cada período. En la parte superior, más deteriorada, se representan la primavera y el invierno, reservándose la zona inferior para el verano y el otoño. Éste es un tema muy tratado en la cultura clásica, que tendrá un éxito considerable durante toda la Edad Media.

No es visitable en la actualidad.

Pavimento de "opus sectile"

Mármol de diferentes colores y procedencias.

2,05 x 2 m.

Primera mitad siglo II (según AM. Vicent); primera mitad siglo IV (según Blázquez).

Procedencia

Avda. Victoria, 17, Córdoba.

Comentarios

Pavimento realizado con piezas de mármol de colores que forman motivos geométricos, muestra del lujo existente en las "domus" cordobesas. Nos aporta una interesante información sobre el potencial económico y comercial de la ciudad, pues se realiza con mármoles importados, de procedencia muy diversa.

No es visitable en la actualidad.

Máscara del Dios Pan

Material: Mármol blanco de grano fino, posiblemente de Luni.

Técnica: Labrado

Medidas: 40 x 22,5 cm.

Cronología: Mediados del siglo I.

Procedencia

C/ Ángel de Saavedra, Córdoba.

Donación de los señores de la Cruz, 1971.

Comentarios
Relieve arquitectónico que representa una máscara teatral en la que se identifica al Dios Pan, caracterizado por las orejas apuntadas y cuernos caprinos. Se nos muestra en un gesto con el ceño fruncido y la frente arrugada. La boca entreabierta. Presenta una barba de largos mechones ondulados y el bigote con dos mechones que enmarcan la boca. El pelo se compone de una primera hilera de rizos que nacen de la frente y que pasan a ser mechones, ondulados al igual que la barba, en las demás zonas de la cabeza. La pieza conserva en la parte posterior, a la altura del arranque de los cuernos, los restos de una argolla de hierro, lo que puede entenderse como un elemento para sostener o colgar la pieza, como ocurre en algunas domus de Pompeya y Herculano, en las que máscaras de personajes del cortejo dionisíaco se colgaban de los intercolumnios del peristilo. Se trata, por lo tanto, de piezas de decoración doméstica con algún tipo de funcionalidad protectora. Los paralelos italianos se vienen fechando en época neroniana. Pan era el dios de los pastores y los rebaños, mitad hombre y mitad cabra, vagaba por sus dominios tras ninfas o mancebos, o volcado en su música. Fue un personaje predilecto de poetas pastoriles en el mundo clásico.

Joven danzante

Bronce trabajado a la cera perdida con retoques en frío.

Altura, 43,2 cm.; anchura, 15,8 cm.; longitud del brazo, 18 cm.

Época Romana - adrianea, fines siglo I - inicios siglo II

Procedencia

Villa romana de El Ruedo, Almedinilla, Córdoba.

Forma de ingreso: Comprada por la Junta de Andalucía, febrero de 1990

Comentarios
La escultura representa a una figura humana en posición de movimiento, que, según autores, ha sido identificado con Hermafrodita, hijo de Hermes y Afrodita. En la obra predomina la parte masculina, excepto en la zona posterior, donde la escultura adquiere mayores matices femeninos. La figura se muestra de pie, con una notable torsión en espiral, que remite a esculturas griegas de época helenística. El rostro y el torso están girados hacia la derecha, mientras que la pierna izquierda se presenta retrasada. La postura es típica de los hermafroditas danzantes de ambientes dionisíacos, ya que la torsión y el movimiento se deben al baile. El cabello está adornado con una cinta y corona de pámpanos, elementos típicos de las representaciones relacionadas con el culto a Baco. Esta composición es una libre interpretación realizada en el siglo I de un modelo de gran éxito en el período tardohelenístico (siglos II-I a.n.e.). Algunos especialistas la consideran obra importada, por su gran perfección técnica, otros consideran que la cantidad y calidad de los bronces aparecidos en la Bética romana es indicio de la existencia de excelentes talleres locales, en uno de los cuales pudo producirse esta escultura.

Ménsula o clave de arco decorada con relieve de Victoria alada

Mármol

58 x 38 x 37 cm.

Siglo II

Procedencia

Calle Osario, 4, Córdoba

Adquirida por indemnización en el mercado de antigüedades, septiembre de 1983

Comentarios

Ménsula realizada en mármol, decorada en su cara frontal con una figura femenina, prácticamente exenta, que representa una Victoria alada (Niké griega). La figura viste peplo, sujeto por los hombros y ceñido bajo los pechos. Lleva el pelo recogido a modo de lazo en la parte superior de la cabeza. Los brazos se encuentran incompletos, rotos a la altura del codo, aunque se aprecia cómo el derecho se disponía hacia adelante. Sus alas se alzan por detrás en forma de V. En las caras laterales de la ménsula aparece una voluta en la parte superior de doble curva en S tendida, con volutas de desarrollo contrario y roseta de cinco pétalos en el centro de la espiral. Por sus dimensiones y decoración, esta pieza correspondería a la clave de un arco monumental. Hipótesis que viene avalada por el hecho de que en el lugar de su hallazgo se ubicaba el cardo máximo en un punto muy cercano al Foro, lo que muestra la existencia de un arco honoríficoo de triunfo que daba acceso a este recinto. Sus atributos deberían ser una palma y una trompeta que obviamente no están recogidos por el estado de la pieza. La Victoria es una divinidad romana que se corresponde con la griega Niké, que acompañaba constantemente a Zeus/Jupiter, honor debido a su colaboración en la lucha de Júpiter contra los titanes.  

Cerámica campaniforme

Cerámica en cocción oxidante y desgrasante grueso; decoración incisa geométrica.

 Altura,  28 cm.; ancho, 77 cm.; grosor, 18 cm.

Calcolítico, 2000 - 1500 a.n.e.

Procedencia

La Minilla. Meseta situada en la periferia del núcleo urbano de La Rambla, Córdoba.

Hallazgo casual, enero de 2002.

Comentarios

El nombre de "cerámica campaniforme" deriva de su forma de campana invertida. Comienza a aparecer en un momento avanzado del Calcolítico, cerca del II Milenio a.n.e., perviviendo durante los inicios de la Edad del Bronce Antiguo. Es una cerámica de alta calidad, con una decoración incisa y punteada muy característica, con motivos geométricos combinados, zig-zags, triángulos, bandas, ajedrezados, etc. A veces, las incisiones decorativas van rellenas de pasta blanca, lo que da mayor vistosidad al conjunto. La decoración suele cubrir el exterior de la pieza, aunque en ocasiones también se extiende, con motivos diferentes, por parte del interior de la misma. Aunque durante un tiempo se popularizó la expresión "vaso campaniforme", resulta más acertado hablar de cerámica campaniforme, ya que junto a los típicos vasos también encontramos otras dos formas diferentes: cazuelas y cuencos.

Capitel de los Evangelistas

Material: Piedra caliza

Técnica: Esculpido, talla a bisel

Cronología: Época visigoda, siglo VI.

Procedencia

C/ Duque de la Victoria, 10, Córdoba

Compra por el Estado, marzo de 1942.

Comentarios

Capitel de columna esculpido en piedra calcarenita color beige mediante la talla a bisel, aunque el relieve conseguido es muy plano. Presenta restos de policromía color rojo en la zona del ábaco y de modo muy parcial en el resto de zonas. El tipo se aproxima al orden corintio clásico aunque con ciertas modificaciones. Presenta un ábaco decorado, en cuyo centro se ha representado, dentro de un cuadrado, una flor esquemática de ocho pétalos y botón central. En los ángulos del capitel se sitúan dos hojas de acanto, siendo la superior de mayor altura y la que sostiene el ábaco. El kalathos alberga en cada una de sus caras las figuras de los cuatros Evangelistas mediante su representación simbólica como el Tetramorfos, presentando cabeza de animal y cuerpo humano. Los rostros de las figuras están mutilados.
- San Lucas. Se ha representado frontalmente, con cabeza de toro, sin nimbo y alado. Con sus manos sotiene un códice abierto. Este códice alberga una inscripción con su nombre. La altura de sus letras oscila entre 1 y 1,2 cm.
- San Mateo. Representado frontalmente con rasgos totalmente humanos, con nimbo, vestido con túnica y manto sobre los hombros. No presenta alas ni códice.
- San Marcos. Representado frontalmente, nimbado, sin alas y con un códice cerrado entre sus manos. Aunque su símbolo es el león, en este caso parece tener cabeza humana, aunque no se aprecia con claridad.
- San Juan. Representado frontalmente, sin nimbo, alado y con cabeza de águila. Con sus manos sostiene un códice abierto. Este códice alberga una inscripción con su nombre. La altura de sus letras oscila entre 1 y 1,2 cm.
Pertenecería a una iglesia y constituye un precedente de los capiteles posteriores del Románico que presentan figuras que explican escenas religiosas.

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