Las Colecciones

Obras Singulares

Tesoro de los Almadenes

Plata.

Fines del siglo II a.n.e.
Procedencia

Proximidades de la Mina de Los Almadenes (Alcaracejos-Córdoba).

Comentarios

Estas piezas, pertenecientes al tesoro ibérico de Los Almadenes, descubiertas casualmente en 1926, formaban parte de un conjunto vinculado a un taller itinerante de platería, que habría sido ocultado a fines del siglo II a.n.e., posiblemente por temor de su propietario a la inestabilidad ocasionada por las guerras Lusitanas. El tesorillo apareció durante la realización de faenas agrícolas en las proximidades de la Mina de los Almadenes. El conjunto está formado por diferentes vasijas de formas variadas y numerosos objetos de adorno personal. Entre estos últimos destacan las fíbulas, con influencias de las culturas de Hallstatt y La Tène; torqués; pulseras; anillos, con forma de serpiente o macizos; además de 114 monedas de plata, ibéricas y romanas "denarios de época republicana consular", que son los que han permitido fechar con bastante precisión todo el tesorillo.

Cuadrante solar

Ahmad ibn al-Saffar.
Mármol blanco.
24 x 34,5 x 4,5 cm.
Época califal, año 1000.

Procedencia
Camino viejo de Almodóvar, Córdoba.
Comentarios

Este cuadrante solar es el ejemplar más interesante de los cuatro expuestos en el museo, ya que, además de los elementos fundamentales presentes en piezas de este tipo, se conserva en él una pequeña inscripción correspondiente a la firma del científico que lo diseñó, un astrónomo que trabajó en Córdoba durante los años finales del siglo X. Este dato nos permite catalogar este cuadrante solar como el más antiguo fechado de todo el Islam. Estos instrumentos, destinados a medir el tiempo, están realizados sobre una placa de mármol rectangular de grosor variable. En una de sus caras, previamente alisada, se marcan mediante incisiones dos líneas (norte/ sur y este/ oeste) que indican los equinoccios y que al cruzarse forman cuatro cuadrantes. Sobre los cuadrantes se marcan dos arcos de hipérbola que reflejan los solsticios, entre los que se señalan las doce divisiones del día mediante líneas desiguales. La duración de dichas divisiones, asimilables a nuestras horas, varía según la época del año, ya que lo que se ha logrado es dividir el arco diurno, desde la salida hasta la puesta del sol, en doce tramos de igual duración: durante el verano, cuando la noche es más corta, estas "horas" serán más largas que en el invierno.

No visitable en la actualidad.

Yacimiento del teatro romano

Diámetro de la cávea, 124,3 m.
Siglos I a.n.e. - I 
Procedencia

Plaza de Jerónimo Páez, Córdoba.

Comentarios
La historia de las excavaciones en el yacimiento del Teatro romano de Colonia Patricia puede resumirse en la siguiente cronología: -1943. El Estado compra el Palacio de los Páez de Castillejo. -1945. Comienza la ejecución de las obras. Samuel de los Santos habla ya de "importantes ruinas romanas" en el Patio Norte. -1959. J.Mª de Navascués apoya la conservación de estos restos. -Años 70. Compra de unas casas anexas al Palacio, para la ampliación futura. -1980. Se excavan una serie de estructuras romanas que formaban un espacio público monumental integrado por varias terrazas conectadas. -1986-87. Excavación de urgencia en el solar oeste. -1992-93. En el nuevo Programa Museológico, que define las bases para el proyecto de ampliación y remodelación, se contempla la integración de los restos. -1994. Excavación en los solares del Museo. Se completa la interpretación como terrazas laterales al teatro de los espacios del Patio III y del patio norte. -1995. Se define el diámetro máximo de la cavea en 124,3 m., convirtiéndose en el mayor teatro romano de Hispania. -1998. Convocatoria del concurso de ideas para el proyecto arquitectónico de ampliación del Museo. Nuevas campañas de excavación. -2001. Comienzan las obras para la construcción del edificio de nueva planta. -2002. Presentación pública del nuevo proyecto de edificio que contempla Museo y yacimiento como una unidad. Inauguración el 31 de enero de 2011 del nuevo edificio de ampliación del Museo Arqueológico en el antiguo solar del yacimiento del teatro romano de Colonia Patricia. Integración en la planta sótano de dicho edificio de los restos arqueológicos de dicho edificio de espectáculos públicos.

Arco mudéjar de entrada a la sala IV

Yesería mudéjar.

Altura, 2,68 m.; altura total, 3,98 m.; ancho vano, 2,44 m.; intradós, 0,67 x 0,62 m.

 

Siglo XIV.

Procedencia

Conservado in situ en el Palacio de los Páez de Castillejo, Córdoba.

Comentarios

Arco mudéjar, realizado en el siglo XIV, que comunica el patio principal con la sala dedicada al mundo visigodo. Este arco fue respetado por Hernán Ruiz II cuando realizó en el siglo XVI la gran remodelación del interior del palacio.

Vaso cerámico de Zuheros con decoración a la almagra

Cerámica; decoración a la almagra e incisa

18,5 x 11,5 x 7 cm.

Neolítico, 4300 - 3900 a.C.

Procedencia

Cueva de los Murciélagos, Zuheros, Córdoba.

Comentarios
Este vaso cerámico presenta una decoración a la almagra, colorante rojizo obtenido del óxido de hierro. Esta técnica decorativa era conocida en etapas anteriores, pero no había sido nunca claramente fechada en yacimientos neolíticos. La Cueva de los Murciélagos no fue explorada hasta 1938 y no recibió los primeros trabajos arqueológicos hasta 1962, aunque era conocida desde 1868, a través de la obra "Antigüedades Prehistóricas de Andalucía", de M. Góngora y Martínez. Este yacimiento estuvo ocupado entre el Paleolítico Medio y el Calcolítico, aunque la fase más destacada fue la correspondiente al Neolítico medio y final. La datación de algunas cerámicas de esta etapa mediante la técnica del carbono-14 ha ofrecido unas fechas de entre el 4.300 y el 3.980 a.C. 

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Estela de Ategua

Piedra caliza blanca grabada.

163 x 78 x 34 cm.

Bronce Final, período Orientalizante, siglo X-VII a.n.e.

Procedencia

Cortijo de Gamarrilla, ribera del Guadajoz, próximo al yacimiento de Ategua.

Comentarios

Descripción, según el Dr. Bendala Galán: el lugar más destacado está ocupado por un personaje con coraza (decoración geométrica en el cuerpo). A su lado vemos un espejo, armas y un posible peine. Bajo él, una escena similar a las ceremonias funerarias representadas en los vasos griegos: un cadáver tendido sobre un lecho o pira, junto al que se lamenta un acompañante, con el gesto de llevar sus manos a la cabeza. Los dos animales pequeños representados debajo han sido interpretados como los destinados a convertirse en víctimas del sacrificio ritual. Por detrás, un servidor del difunto, o quizá éste mismo en vida, acompaña a un carro. Abajo del todo, los personajes cogidos de la mano ejecutan una danza fúnebre.

León ibérico de Nueva Carteya

Piedra caliza.

Longitud, 114,5 cm.; altura, 61; grosor, 23 cm.

Siglo IV a.n.e.

Procedencia

A 6 Km. de Nueva Carteya, en las obras de la carretera de Montilla, Córdoba.

Comentarios
El león es el animal más frecuentemente representado y dotado de una carga simbólica mayor, ya que las culturas de la antigüedad mediterránea lo relacionaban directamente con la realeza. Se supone que estaban destinados a proteger las sepulturas de personajes poderosos dentro de su comunidad. Estas representaciones estaban dotadas además de un cierto carácter mitológico, casi fantástico, ya que estos animales no vivían en estado natural en la Península Ibérica. Suelen representarse con la boca abierta, dotada de grandes colmillos entre los que asoma la lengua, en una actitud pretendidamente amenazante. No debemos olvidar que cumplen una función clara: amedrentar a los malos espíritus o a los saqueadores de tumbas. 

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Relieve ibérico de Almodóvar

Piedra, conglomerado gris-rojizo.

Longitud, 191,5 cm.; altura, 37,5 cm.; grosor, 7 cm.

Siglo IV a.n.e.

Procedencia

Finca "El Castillo", entre Córdoba y Almodóvar del Río.

Comentarios

Relieve que representa una escena completa de la caza del ciervo. A la izquierda aparece el ciervo, herido por una lanza y perseguido por dos jinetes, uno de los cuales porta el escudo redondo o caetra, típico del armamento ibérico. Un carro de cuatro ruedas, tirado por siete mulas y guiado por dos personas, sigue a los jinetes. Una de las personas controla el tiro de la primera mulada y la segunda, sobre el pescante, fustiga a los animales. En el carro se representa también una figura de acusada frontalidad y gran tamaño, que porta un gorro cilíndrico y lleva sus manos hacia el pecho. Se ha interpretado como una imagen de la diosa de la fertilidad.

No es visitable en la actualidad.

Afrodita agachada

Copia romana de una obra de Doidalsas de Bitinia.

Mármol blanco griego de la isla de Paros.

Altura, 89 cm.; ancho máximo, 40 cm.; cabeza, 33 cm.

Época de los Antoninos, 138-192 (original, 250 a.n.e.)

Procedencia

Calle Amparo, 5-7, Córdoba.

Comentarios
La escultura muestra a Afrodita desnuda y agachada, probablemente recibiendo agua en la espalda durante el baño o mirando su reflejo en el agua de un estanque. Destaca por los volúmenes resaltados, cierta actitud de movimiento y efectos de claroscuro que enriquecen la composición. Fue encontrada durante una excavación arqueológica, fragmentada pero bastante completa. Tiene dañado el rostro y le faltan el brazo izquierdo, el antebrazo derecho y la cabeza del ave que hay en la base y que sirve de soporte. Realizada en mármol de gran calidad, con grano muy fino, gracias a algunas características estilísticas introducidas por el copista romano del original griego podemos establecer la fecha en que fue esculpida: época antoniniana años 138-192. Aunque el contexto arqueológico en que fue hallada no ofrece datos complementarios de interés, todo parece indicar que estaba originalmente destinada a decorar alguna construcción relacionada con el agua: unas termas o una fuente. La aparición de estatuas fuente en las cercanías de la zona de hallazgo de esta pieza permite además suponer la existencia de este tipo de construcciones en las cercanías.

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Mithras de Cabra

Mármol blanco.

93 x 96 x 35 cm.

Segunda mitad del siglo II.

Procedencia

Dentro de una de las exedras del estanque biabsidiado central del peristilo, Villa romana de Fuente Las Piedras, conocida como Villa del Mitreo, Cabra, Córdoba.

Comentarios
El grupo escultórico de Mithras Tauróctono, dios Sol, representa al dios persa, tocado con el gorro frigio, sacrificando al toro: repetición anual del ciclo de muerte y resurrección. De la sangre purificadora que brota del toro bebe el perro, fiel amigo de Mithras, que guarda el alma. La serpiente produce las plantas y del alacrán surgen los animales y los hombres. Todos son símbolos de un dios creador. Pertenece ya a una época avanzada en el desarrollo de la escultura romana. Subsisten escasas representaciones de esta divinidad, por lo que este ejemplar es excepcional, ya que es la única pieza completa y en bulto redondo conocida en la Península Ibérica. Este grupo demuestra la presencia en época de Adriano de creencias de origen oriental en las provincias occidentales del Imperio. En el mitreo se celebran diversos actos relacionados con el culto a este dios, en los que la violencia física juega un papel muy destacado, llegando incluso a producirse sacrificios humanos, según algunos autores. Este culto se desarrolló en Hispania desde mediados del siglo II hasta fines del siglo III. Procede de la llamada Villa del Mitreo, en las afueras de la antigua Ipagrum (Cabra) y se halló en una fuente. La mayoría de los autores coinciden en que debió de ser usado como elemento de culto en el altar de algún mitreo. Posiblemente, el lugar de su hallazgo fuera un verdadero templo dedicado al dios, en el cual se intentaría reproducir artificialmente la cueva mitraica a través de un patio que haría las veces de fons perennis.
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