Las Colecciones

Obras Singulares

Lucerna de Medusa

Cerámica

2,5 x 10 x 8 cm.

S. I

Procedencia
Córdoba
Comentarios
Lucerna romana realizada en arcilla cocida acabada con engobe de tonos rojizos claros. El brazo de la piquera o rostrum es corto y ancho y está decorado con un par de volutas realizadas en ligero relieve. El disco de la pieza es circular y está recorrido en todo su perímetro por una cenefa compuesta por motivos geométricos que enmarca la representación del personaje mitológico, la górgona Medusa. Este personaje se muestra cargado de expresividad, tanto por la furia de sus rasgos faciales, como por la crispación de su cabellera, dotado de un par de alas. La funcionalidad de esta pieza era la iluminación de las viviendas, siendo un precedente de los candiles islámicos. En el disco y desplazado del centro geométrico se encuentra el orificio por el cual se suministraba el líquido combustible. Del disco sale la piquera, flanqueada por dos volutas. La punta es redondeada, sobre el que se abre el orificio de iluminación. En el otro extremo se encuentra una pequeña asa circular que permitiría su transporte.

Pata de mesa con forma de león

Mármol

55 x 21 x 10 cm.

S. I

Comentarios
Elemento decorativo doméstico que en origen formaba parte de una mesa circular sostenida por tres patas. La pieza consiste en un pie de mesa o trapezóforo del tipo delphica con forma de pata de felino y que acaba en la parte superior en cabeza de león. Se encuentra fragmentado e incompleto, faltándole el pie, que sería a modo de garra de felino. Presenta la cabeza esculpida con gran detallismo, mostrando la boca abierta y la melena con diferenciación de los mechones. La parte posterior de la cabeza presenta una superficie lisa. Tiene dos orificios en la parte superior, con toda probabilidad para encajar el tablero que tuviese en origen. El modo en que se ha resuelto la unión de la cabeza con la pata es un tanto fantástico, ya que la pata animal acaba en forma de hojas de acanto de las cuales nace la cabeza. Pudo formar parte del mobiliario de una domus de época imperial romana. 

Dintel visigodo

Mármol

27 x 80 x 22 cm.

S. V

Procedencia
Calle Moriscos (Córdoba)
Comentarios
Dintel de puerta realizado en mármol de color blanco. La decoración de la pieza se sitúa en la cara frontal, realizada mediante talla a bisel. Ésta consiste en tres círculos tangentes. El central alberga una cruz patada con alfa y omega, símbolo considerado el monograma de Cristo, principio y fin de todas las cosas. Los círculos laterales presentan decoración de carácter vegetal a modo de flor con cuatro pétalos, de los cuales nacen tallos que forman palmetas. Los tres círculos se encuentran delimitados por una cinta con perlas y unos listeles dobles. Motivos que se repiten en otras representaciones artísticas cristianas. La pieza fue reutilizada en época islámica como gorronera, para lo que se practicó un orificio en la parte inferior -decorado con una hoja de hiedra- y en uno de los extremos del dintel fue retallado a modo de modillón. Es frecuente encontrarse elementos de culturas anteriores reaprovechados para otras funcionalidades distintas a la original.

Sarcófago de Daniel

Mármol

60 x 42 x 49 cm.

S. IV-V 

Procedencia
Belalcázar (Córdoba).
Comentarios
Fragmento correspondiente al ángulo izquierdo del frente de un sarcófago paleocristiano con representación de escena bíblica en relieve. El borde del frente presenta una acanaladura o ranura de sección rectangular con un orificio, el cual servía en origen para encajar la tapa del sarcófago. La importancia de la pieza radica en el motivo que se desarrolla en su frente. Se trata de un relieve de poca profundidad, en el que se representa la escena bíblica de Daniel en el foso de los leones. Los personajes que flanquean a Daniel son identificados como Habacuc (el que porta los panes) y el ángel que lo ha llevado hasta Daniel (el personaje de la izquierda). Este último hace el gesto de hablar para mandar cerrar la boca a los leones. Su simbología está vinculada a la fortaleza que la fe imprime, como si de un nuevo Jesús resucitado se tratase.

Sacerdotisa ibérica

Piedra caliza

187 x 62 x 40 cm.

250 a.n.e.- 200 a.n.e.

Procedencia
Yacimiento de Torreparedones (Baena-Castro del Río)
Comentarios
Escultura esculpida en caliza de color beige - grisáceo de grandes dimensiones y fragmentada. Esta escultura carece de cabeza, lo que dificulta su identificación. La figura se presenta en pie, destacando por su hieratismo y frontalidad. Va vestida con una túnica y mantos con decoración incisa que intentan representar los pliegues del tejido de forma muy arcaica. Presenta restos de policromía. Las manos están recogidas en el vientre en actitud oferente, muy similar a la de los exvotos iberos. Se ha identificado como parte de un ritual de carácter religioso y funerario. La figura muestra la gran importancia de la mujer en los ritos religiosos ibéricos. Su aspecto majestuoso nos acerca a una dama de alta cuna que puede estar ofreciendo un presente a la divinidad o participar en un rito de iniciación. Fechada en torno al 250 a.n.e., la escultura procede del yacimiento de Torreparedones (Baena-Castro del Río). La cercanía de este yacimiento a varios manantiales refuerza el significado salutífero y de dedicación religiosa del espacio del que la escultura formaría parte. Se ha puesto en relación con otras esculturas iberorromanas que presentan características similares, como es el caso de la Dama del Cerro de los Santos (Albacete). 

Mosaico de Pegaso

Vidrio, cerámica

83 x 86 x 5,7 cm.

S. II a.n.e.

Procedencia
Calle Cruz Conde (Córdoba)
Comentarios
Emblema central de un mosaico perteneciente al pavimento de una vivienda de época romana que se halló al completo, pero del que sólo pudo recuperarse el motivo central.  En él se representa la figura del caballo alado Pegaso de perfil, en actitud de caminar sobre un suelo de hierba, rodeado de círculos tangenciales formando rosetas de cuatro pétalos con diminutas cruces en el centro. El emblema se halla rodeado por una estrecha cenefa con nudo o cable. Entre las representaciones de Pegaso en mosaicos de la Península destacan el conservado en Emérita, firmado por dos musivarios de procedencia griega, de finales del siglo II, y el de las Musas de Arróniz (Arellano, Navarra), en el que ocupa el medallón central. Esta imagen mitológica representa al caballo que transportó a su dueño Belerofonte hasta la morada de los dioses, el Olimpo, siendo recogido por Zeus tras enviar a su dueño al suelo. Pegaso es símbolo de la inmortalidad, de la imaginación y de la poesía, dadas sus conexiones con las musas.

Proa de nave

Piedra micrítica

69 x 34 x 60 cm.

S. I (1-50)

Procedencia
Iglesia de San Lorenzo (Córdoba)
Comentarios
Proa de nave realizada en caliza micrítica negra en la que, a pesar del esquematismo en su ejecución, se reconocen perfectamente los diferentes elementos que la componen. El espolón (¿rostrum¿) -guarnecido con espadas-, el acrostolio -en forma de voluta-, y el proembolio, decorado con una cabeza de jabalí. El motivo del ¿rostrum¿ o proa completa elaborados en piedra se convierte en los momentos tardorrepublicanos en tema ornamental de monumentos conmemorativos de victorias navales o de monumentos funerarios de los soldados que las lograron. La pieza debió pertenecer a un monumento funerario de un romano o hispanorromano, relacionado con el mar o el ejército y muerto en la ciudad, seguramente en la primera mitad del siglo I. 

Yamur

Latón

200 x 117 x 20 cm.

S. X

Procedencia
De Alcolea (Córdoba)
Comentarios
Yamur o remate de esferas que culminaba los alminares de las mezquitas. Parte de un vástago central de sección cuadrada que a la altura de la veleta se achaflana y es atravesado por una serie de bolas de diámetro decreciente. Cada una de las cuatro bolas se construye a partir de dos semiesferas soldadas, manteniendo las dos inferiores dos líneas grabadas paralelas. Tres piezas cilíndricas, con moldura inferior y superior, separan dichas esferas, arrancando la inferior con una especie de base o pie moldurado. Tras ellas, en sentido ascendente, se ha instalado una veleta y se ha rematado el vértice con una cruz con tres patas finalizadas en flor de lis. El hierro presente en el eje es el material predominante, el latón de aspecto dorado es el que se ha utilizado en las esferas y las piezas complementarias. Su reutilización en épocas posteriores ha provocado la alteración de su forma original. Es un objeto con función decorativa, simbólica (que representa los distintos cielos) y protectora. Parece proceder de una mezquita de Alcolea (Córdoba). 

Conjunto Azulejos Capilla de San Bartolomé

Cerámica

43 x 101 cm.

S. XV

Procedencia
Capilla de San Bartolomé (Córdoba)
Comentarios
Este conjunto de azulejos formaba parte de la Capilla de San Bartolomé, en la actual Facultad de Filosofía y Letras. Están realizados con la técnica de reflejo dorado, propia de los espacios nazaríes del siglo XIII y XIV, que tendrán su culmen en la cerámica de la Alhambra. La peculiaridad del conjunto la adquieren sus tonos amarronados y cobrizos de resultas de una técnica limitada en el uso de la plata. Las escenas figuradas son interpretadas como alegorías de los sentidos y según otras investigaciones, como escenas cotidianas de amor cortés, caza o festejos. Un número importante de las piezas presentan imperfecciones que apuntan a la realización de los mismos por artesanos de inferior categoría o talleres ambulantes. El uso de estas escenas también parece indicar que pudieran proceder de otro espacio diferente al de la capilla cordobesa. Una estrella de ocho puntas parece enmarcar todos los motivos y le da cierta unidad al conjunto. Estas formas entrelazadas tienen paralelos en la estética romana y bizantina que, posteriormente, la cultura islámica readapta.

Brocal de pozo vidriado

Cerámica

80 x 69 cm.

S. XIV

Procedencia
Convento de Santa Marta (Córdoba)
Comentarios
Brocal de pozo octogonal de barro cocido rojizo y vidriado en su totalidad con esmalte verde monocromo con labores en relieve a base de polígonos, retículas y arquerías. Su forma es prismática y está decorada en su totalidad por relieves geométricos y zoomorfos modelados a palillo. Cada una de sus caras consta de siete zonas superpuestas de dibujos, que arranca con borde a modo de ménsula corrida y con forma de trenza o soga. A continuación, se dispone una zona con cabezas de clavos en relieves con pellas en las que se ha impuesto el molde. Luego una tercera zona con 7 o 6 arquillos angrelados, dependiendo de la cara, hechos a palillo, variando el número de lóbulos. Sigue una cuarta franja enmarcada en cuadrados con círculos rellenos de estrellas de ocho puntas y otras, las menores, con lacerías inscritas en una gran cruz. En otros costados son cuatro círculos y sus enjutas rellenas con curiosas figuras de animales, entre ellos, grifos y perros de tradición persa. Sigue una quinta franja de ajedrezados oblicuos que rematan la franja inferior constituida de pórticos dobles de arcos angrelados, de los que corresponden dos por cada cara del prisma octogonal. Una de sus principales caracteristicas es su marcada tendencia a la decoración arquitectónica, con sus dobles series de arquerías. Finalmente, un pie liso y reborde sin decoración, sirve de arranque de todo el conjunto, en cuyo espacio se han perdido los vedriados verdosos. Su adscripción mudéjar viene amparada por su procedencia, ya que fue encontrado en el Convento de Santa Marta, una de los ejemplos más emblemáticos del mudéjar cordobés del S. XV.
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