Presentación Conjunto

Restauración / Conservación

Restauración y conservación

Intervenciones en el inmueble

2019

BALUARTE DE EL SALIENTE

La torre conocida como del Espolón o de la Batería de Saliente según recogen los documentos militares de los últimos siglos, es una de las construcciones más representativas de la arquitectura militar de la Alcazaba. Sus paramentos son representativos de la evolución sufrida por el monumento desde su fundación en el siglo X, ya que acoge innumerables fases evolutivas hasta la actualidad. La torre objeto de estudio es, quizás, una de las que más problemas presentaba, a pesar de las restauraciones ejecutadas en las últimas décadas, y donde se localizan algunos de los más importantes problemas de conservación.

 

El proyecto y dirección de obra ha corrido a cargo de Yamur. Arquitectura y Arqueología, contando la ejecución de la obra de conservación con un presupuesto total de 62.495,79 €, al que hay que unir en los últimos meses las obras de conservación de la muralla sur junto a la Puerta de la Justicia, o los trabajos arqueológicos emprendidos en la Muralla Norte, todo por un importe cercano a los 180.000 €.

 

El proyecto técnico consideraba una doble vertiente interventora en el Baluarte del Saliente: por una parte, el zócalo de mampostería que se construyó a finales del siglo XX, forrando la zona baja de la torre, y por otra, el alzado emergente de la construcción en la zona superior, ejecutado con la técnica del tapial. La consolidación del basamento de mampostería ha consistido en la colocación del material constructivo desprendido, además del rejuntado general con mortero de cal. Por su parte, la restauración en la parte emergente implicó la eliminación de añadidos del siglo XX, especialmente morteros de restauración degradados, y la conservación de los enlucidos y reparaciones históricas. El tapial, por su parte, se consolidó, rellenando oquedales y cosiendo fisuras con varillas de fibra. Los últimos trabajos consistieron en la impermeabilización de la terraza superior, así como la colocación de una nueva gárgola de evacuación de aguas. Se eligió una metálica de zinc como solución más adecuada para disponer de buena sección y resistencia al encastrarla en la original de piedra, que se conserva cercenada y provocaba graves escorrentías de agua; poco a poco perderá su brillo hasta adoptar un acabado mate.


El criterio general ha consistido en respetar todas las fases históricas y sus materiales y cicatrices como representativos de la evolución de la torre, huyendo de falsas restituciones de estilo, y eliminando añadidos recientes que eran inapropiados al desvirtuar la imagen original y provocar daños en la propia conservación del bien.

 

Por otro lado, los estudios histórico-arqueológicos practicados hasta el momento ponen el evidencia una secuencia que tendría cinco fases históricas. Una primera que sería de finales del siglo XV correspondiéndose con la última fase islámica o nazarí de la Alcazaba, dos, en época cristiana durante los siglos XV-XVII, donde las murallas de la Alcazaba experimentan numerosas reparaciones como consecuencia de los terremotos y consecuentemente el colapso de las fábricas de tapial medievales. Tres, obras contemporáneas de los siglos XVIII-XIX, donde la importancia militar de la plaza va decayendo y fruto de ello es el estado ruinoso del bastión. Cuatro, que se correspondería a las restauraciones del siglo XX. A esta etapa pertenece la mayoría de las fábricas visibles hoy en día, destacando los trabajos del arquitecto conservador Francisco Prieto-Moreno y de su hijo, así como del también arquitecto Roberto Puig. Y finalmente habría que destacar una última fase, ya en el siglo XXI, que se ha centrado en el rejuntado en aquellos puntos donde se había perdido el mortero de cal de una forma más evidente.

 

Esta secuencia es muy general, y se encuentra aún en fase de revisión y estudio. Las adscripciones cronológicas son, por tanto, relativas y han de ser todavía contractadas con los resultados de las analíticas y con estudios arqueológicos más precisos. Este primer avance está basado en una lectura superficial de los paramentos de la Torre, cuya imagen actual responde básicamente a reformas y restauraciones del siglo XX que en la mayoría de los casos enmascaran o remedan fábricas y elementos anteriores.

 

Estos trabajos de restauración arquitectónica han sido ejecutados por la empresa Rehabitec, y cuentan con la labor de una técnico arqueóloga, Gloria Galdeano. Para profundizar en el conocimiento científico e histórico del baluarte, el Conjunto tiene un acuerdo con el Departamento de Construcciones Arquitectónicas II y la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla, quien ha llevado a cabo por un lado, el análisis de tres muestras de tapial con la finalidad de determinar las resistencias mecánicas a comprensión del baluarte, y el análisis de diferentes pruebas de Carbono 14, con la finalidad de datar cronológicamente, con la menor afección posible al bien, de los diferentes materiales empleados en su construcción. A su vez, el monumento cuenta con la colaboración del Instituto Universitario de Xeoloxía Isidro Parga Pondal de la Universidade da Coruña, quien ha llevado a cabo pruebas por datación por termoluminiscencia de la cerámica alojada en las diferentes fábricas del baluarte o elementos emergentes aledaños.

 

Intervenciones en el inmueble 2005

Intervenciones en el Conjunto

Intervenciones en el área del palacio

En el Segundo Recinto del Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería se localiza un área de palacios con toda una serie de dependencias anexas. Este espacio, que constituye el núcleo fundamental de la Alcazaba, ha sido objeto de numerosas actuaciones arqueológicas a lo largo del tiempo, realizadas con el criterio y la metodología imperante en cada momento.

La excavación de esta zona en los años 40 del s. XX tenían como finalidad la recuperación de restos materiales para la formación de un museo, por lo que no tuvieron en cuenta la estratigrafía ni los contextos. Posteriormente, los restos fueron enterrados con los escombros de estas primeras intervenciones, y apenas disponemos de documentación gráfica de las estructuras exhumadas.

La necesidad de realizar una lectura global de todo el Conjunto, aunando los datos que tenemos de las anteriores intervenciones, con las extraídas en los últimos estudios, lleva a que la limpieza y el desescombro de los restos sea una labor fundamental, para desde ahí documentar gráficamente cada una de las estructuras, elaborando una planimetría general donde queden insertos todos los restos arqueológicos.

El principal cometido de la institución del Conjunto Monumental es la investigación, conservación y difusión de los restos, por lo que una vez documentadas e interpretadas las estructuras es fundamental su consolidación y restauración. Por otro lado, se trata de un yacimiento arqueológico musealizado, por lo que la difusión y la puesta en valor, nos obliga a un tipo de actuación inmediata.

Ejemplos de estas intervenciones son los llevados a cabo en el pasado año 2005 en los baños privados del palacio y en las casas árabes.

Baño

En la zona de palacios, existe un baño privado del que se conserva el área de servicios del baño (horno, caldera, leñera) y el "hipocaustum". En los últimos dos años se ha llevado a cabo una labor de desescombro y limpieza que ha permitido su análisis arqueológico. Así mismo, se ha elaborado una planimetría detallada y un estudio de parámentos, mediante fotogrametría que ha permitido la realización de una primera interpretación sobre su estructuración, funcionamiento, sistemas constructivos utilizados y otros detalles que nos abren puertas para el conocimiento de este tipo de edificaciones en época islámica.

Para el acondicionamiento  y puesta en valor de este espacio se ha realizado un proyecto que abarca tanto su protección y conservación como su restauración. El criterio empleado ha sido el recrecido de alguno de los paramentos, mediante tapial de mortero de cal,  con el doble objetivo de proteger los muros originales y conseguir  un volumen que permita una mejor comprensión del edificio. Por otro lado, se han cubierto los niveles de pavimento originales, conservados en algunos sectores y se han recreado a una cota más elevada, con el fin de evitar su deterioro y facilitar el drenaje. Así se ha intentado compatibilizar la conservación con la presentación al público.

Casas

En el Segundo Recinto del Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería, concretamente en una zona identificada como de uso residencial, existen dos casas reconstruidas en la década de los 70 del siglo XX a partir de estructuras islámicas preexistentes. Durante el pasado año 2005 se han llevado a cabo una serie de obras de acondicionamiento para su uso como espacios museográficos. En el transcurso de dichas obras se ha documentado cómo las reconstrucciones de los años 70 reaprovechan estructuras antiguas pero no tienen en cuenta ni la cronología ni las distintas fases. Así mismo, se han recuperado los pavimentos y los zócalos originales, que estaban decorados con estucos rojos, y se han restaurado para su integración en la visita.