Presentación Conjunto

Elementos Muebles

Fuente

Mármol grisáceo. Segunda mitad del siglo X.
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Los patios de los palacios de la Alcazaba contaron con diversa ornamentación entre la que destacan las fuentes, que formaban parte de un sistema de distribución de aguas que tenía por origen la Noria del Viento, situada en el punto más alto del cerro.

La más antigua de estas fuentes tenía forma cúbica, más larga que ancha, de unos 60 cm de altura. Por sus otros frentes, guarnecían su base vástagos ondeados con palmeta de tres hojas, de estilo califal.

El trozo mayor que aquí presentamos muestra estilizaciones geométricas en forma de ¿S¿ (llamadas ¿strigiles¿ y muy comunes en los sarcófagos romanos clásicos). Se trata de una buena manufactura de mediados del siglo X, que evidencia la importancia alcanzada por la ciudad y su alcazaba como base de la política expansionista cordobesa sobre el Magreb central.

Estas grandes pilas se encontraban adosadas a un lado de los patios y vertían el agua sobre un canal o poza inferior.

Capitel de mármol

Mármol blanco. Altura, 19 cm; diámetro del cuerpo, 29 cm.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

El museo del Conjunto, inaugurado hace pocas fechas, reúne un interesante conjunto de piezas arquitectónicas procedentes de las antiguas excavaciones del palacio taifa.

En gran parte son capiteles y basas de columnas, labradas en mármol o alabastro, de formas sencillas fuertemente deudoras del mundo clásico, que revelan la particularidades ideológicas del pequeño estado independiente de Almería en el siglo XI, con una tradición local muy influida por el arte del califato, cuya legitimidad decían defender los primeros monarcas que gobernaron la ciudad.

Los capiteles presentan cierta variedad formal dentro de dos tipos bien definidos, aunque en Almería se siguió la tipología más sencilla y geométrica, quizá también más moderada.

Este capitel es de tipo compuesto y presenta una fila de acanto liso muy corto y un amplio vuelo en las volutas. Parece fabricado para el palacio de los primeros monarcas de la taifa pues se data en la primera mitad del siglo XI.

Jarra con decoración esgrafiada

Torno y mano. Altura, 1,48 cm ; diámetro, 9,6 cm Medidos del siglo XIV.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Pieza fundamental en el servicio de mesa, la jarra pudo servir para almacenar, distribuir o, incluso, para beber los líquidos, razón por la cual era de las vasijas más comunes. Quizá por ello, se presentan generalmente decoradas, siguiendo técnicas ornamentales de las más sencillas a las más elaboradas.

Esta jarra del siglo XII presenta decoración pintada en bandas horizontales oscuras, empleando el manganeso. A partir de este periodo, la técnica decorativa se complementa con el esgrafiado, que consiste en rascar con un punzón la superficie oscura para dejar aparecer el barro blanquecino y componer motivos decorativos incisos.

Junto a la decoración geométrica es normal encontrar motivos florales más o menos esquemáticos y algunos zoomorfos. En Almería eran típicas las jarras de las gacelas enfrentadas.

Tinaja

Torno y mano. Altura, 98 cm ; diámetro en la boca, 31,5 cm Siglos XII y XIII.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Las tinajas, recipientes cerámicos de gran tamaño, aunque de formas y capacidades diferentes, se destinaban principalmente a la contención de líquidos, como agua, aceite o vino, y también de sólidos, como el trigo. En ocasiones, se utilizaron como recipientes para transportar otros objetos cerámicos, sobre todo en exportaciones.

La tinaja puede ser común, es decir sin decoración, como las utilizadas para el transporte, o con decoración. Ésta presenta una decoración que combina varias técnicas: cuerda seca parcial, en el cuello con banda epigráfica; excisa-incisa, en almenas decantadas en la zona del hombro y estampillada en el cuerpo con variedad de temas.

La tinaja fue un elemento muy usual en la Almería musulmana, como demuestran los numerosos fragmentos que suelen aparecer en las excavaciones urbanas. Esto puede deberse a las características climatológicas de la zona y a la necesidad de disponer en las casas de abundante agua, que además, se purificaba en las tinajas, ya que las piezas no estaban vidriadas.

Actualmente se encuentra depositada en el Museo de Almería.

Fragmento de pila

Piedra de mármol ocre. Longitud, 60 cm ; anchura, 90 cm
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Un interesante tipo de pila es la que adopta forma de artesa, destinada preferentemente a las mezquitas como recipiente de abluciones.

Pertenece a este tipo un ejemplar en piedra de mármol ocre del que se conservan siete trozos, con larga inscripción en el borde. Este es un poema original y desgraciadamente fragmentado, de autor desconocido, referente al agua y sus misterios.

La pila, que presenta proporciones desusadas y un pronunciado baquetón interno, tuvo empotrada su base y muestra un agujero de desagüe. Se data en la primera mitad del siglo XII, coincidente con la fundación de un edificio de abluciones sufragado con el dinero dejado en testamento por un alfaquí, cuya lápida fundacional se encuentra también expuesta el Conjunto Monumental en la sala recientemente musealizada.

Reloj de sol

Mármol de Macael. Mediados del siglo XI.
Procedencia
Segundo recinto de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

No son muy numerosos los relojes de sol conservados en Al-Andalus. El cuadrante solar procedente de la Alcazaba de Almería tiene forma rectangular y está realizado en mármol de Macael. Al parecer, fue diseñado en el siglo XI.

En aquella época, un reloj de sol era un instrumento de precisión y muy importante pues, como herramienta de medir y organizar el tiempo era imprescindible para señalar con exactitud las horas de oración a la que todos los creyentes, como buenos súbditos de Dios, quedaban obligados.

Los relojes de sol no eran de fácil manejo ya que las horas del día cambiaban de una estación a otra por lo que debían tener presentes equinoccios y solsticios. Además, las mediciones variaban de un lugar a otro por lo que debían realizarse expresamente para cada ciudad y quedar perfectamente orientados.


Descripción técnica

El primer fragmento fue hallado en 1955, formando parte del solado de los baños públicos; el segundo, en 1966, en los muros de las viviendas reconstruidas.

Reposatinajas

Torno y mano. Altura, 13,5 cm.; diámetro, 28,5 cm. Siglo XII.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Para realzar la esbeltez de las tinajas, así como para recoger el agua que rezumaba de sus paredes, se utilizaban una peana o reposatinajas, puestas de moda a partir de finales del siglo XII.

Esta pieza muestra forma cilíndrica y tiene por particularidad su decoración, llamada excisa, obtenida horadando la superficie de la arcilla como si fuera de madera o metal. Por lo común, la pasta se extrae el barro creando sencillas formas geométricas (un dentado, estrella y roseta¿), completadas con el dibujo inciso realizado con un punzón.

Sello

Material cerámico realizado a mano. Altura, 23,3 cm.; diámetro del cuerpo, 0,19 cm. Dudosa, aunque podría adscribirse a los periodos almohade-nazarí.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Para decorar la cerámica se emplearon diversos medios, entre ellos los sellos o estampillas utilizados en la superficie aun fresca de las vasijas, en especial de las grandes tinajas estampilladas.

Esta impronta hallada en la Alcazaba representa no tanto la estrella de David como los cinco preceptos o pilares del Islam (la oración, el peregrinaje, la limosna¿) y muestra la inequívoca presencia de un alfar dentro de la fortaleza en el siglo XIII.

Por lo tanto, viene a insistir en el hecho de que la Alcazaba medieval fue una pequeña ciudad, con todos los servicios e instalaciones necesarios para abastecer a una población militar pero también cortesana y artesanal con sus imprescindibles espacios domésticos.

Fragmento de porcelana

Fabricada a molde. Altura, 0,7 cm; diámetro, 0,82 cm Siglos X-XI.
Procedencia
Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería.
Comentarios

Una pieza destaca del interesante conjunto arqueológico recientemente expuesto en una de las casas musulmanas, habilitadas ahora como salas musealizadas.

Se trata de un trozo de cuenco, moldeado en forma de flor, que presenta en un borde interior una inscripción en árabe de imposible lectura, lo que lleva a pensar que fue una manufactura china específicamente destinada al mercado islámico.

Desde la Antigüedad una larga ruta unía los dos extremos del mundo conocido. No era una calzada sino un conjunto de comunicaciones que iban desde China hasta Damasco y Alejandría. Esta Ruta de la Seda recorría cerca de 6.000 kilómetros y por ella se transportaban mercancías de gran valor: seda y manufacturas de China, tejidos y metales del Medio Oriente. Como una de las ¿puertas de Oriente¿ de al-Andalus, Almería formó parte de esta ruta que comerciaba con productos valiosos y extremadamente raros.

El hallazgo fue tan excepcional que apunto estuvo de perderse pues en las excavaciones de 1941 a 1943 se le consideró loza moderna.