Museo de Bellas Artes de Granada. versión imprimible

colecciones: propuestas de recorrido

Sala I. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
Un nuevo orden, un nuevo arte

Sala II. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
Alonso Cano Pintor y Escultor

Sala III. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
Los seguidores de Cano

Sala IV. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
Pintura profana en el siglo XVII

Sala V. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
El siglo XIX

Sala VI. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
Granada como tema

Sala VIII. Ilustra la sección Propuesta de Recorrido
El resurgir del siglo XX

Sala IX. Ilustra la sección  Propuesta de Recorrido
Arte contemporáneo

SALA I
Un nuevo orden, un nuevo arte.

Con la caída del reino nazarí, Granada entra en la órbita del arte cristiano occidental. El nuevo orden político, social y religioso precisaba imágenes y símbolos que  lo identificaran. Para satisfacerlos, los nuevos pobladores tuvieron que recurrir a la importación de obras de arte y de artistas foráneos, algunos de los cuales se establecerían definitivamente en Granada, sentando las bases sobre las que surgirán los primeros artistas netamente granadinos de la siguiente generación.

La primera sala, abarca desde finales del siglo XV hasta la primera mitad del siglo XVII, concentra una gran diversidad de estilos y responde con ello a la propia historia de la ciudad. En ella conviven, ordenadamente, obras importadas, como el Tríptico del Gran Capitán y alguna tabla hispanoflamenca, con obras realizadas por los artistas foráneos como Francisco Chacón, Ruperto Alemán, Jacobo Florentino, Diego de Silóe, Juan de Aragón; Juan de Orea y Francisco Sánchez, de los cuales se recupera parte de la sillería de coro de Santa Cruz la Real, Pedro de Raxis, Sánchez Cotán y Vicente Carducho.Destaca sobre todo el espectacular grupo escultórico del Santo Entierro en madera policromada y dorada, obra de Jacobo Florentino, procedente del Monasterio de San Jerónimo el Real.

SALA II
Alonso Cano, pintor y escultor

Esta sala está dedicada monográficamente a Alonso Cano (1601-1667), el artista granadino por excelencia, coetáneo y amigo de Velázquez  y de tantos otros grandes de su tiempo. Su arte, caracterizado por un dibujo impecable y una elegancia serena y monumental.

SALA III
Los seguidores de Alonso Cano

La fuerte impronta de Alonso Cano marcó con el signo de lo "canesco"  todo el desarrollo de la pintura granadina de las segunda mitad del siglo XVII.  En la sala están presentes sus mejores seguidores, como Pedro Atanasio Bocanegra, Juan de Sevilla, Pedro de Mena y José de Mora, junto a otros menos conocidos, como Pedro de Moya y Felipe Gómez de Valencia. Cierran el ciclo las obras del también pintor y escultor José Risueño, último exponente destacable de lo canesco, que nos introduce en el siglo XVIII.

SALA IV
Pintura profana del siglo XVII

La  pintura de carácter profana, aún siendo menos frecuente en la España de aquella época que la de tema religioso, gozó de gran estima en los ambientes cortesanos. Este paréntesis temático, invita a una breve reflexión sobre otra vertiente de la pintura, en la que tienen cabida una gran diversidad de temas, como el alegórico, el paisaje, el retrato, la pintura de género, y, como no, las naturalezas muertas.

SALA V
El siglo XIX

El siglo XVIII es la época menos interesante para el arte  en Granada. Ya entrada la segunda mitad del siglo XIX empieza a recuperarse, con algunas figuras interesantes como Manuel Gómez-Moreno González. Otros artistas locales, como José Garrocha, Juan Bautista de Guzmán o Ruiz de Almodóvar ilustran con sus obras las preferencias de la burguesía por otros temas como el retrato, el paisaje o las escenas de género, más apropiados para la decoración del ambiente doméstico.

SALA VI
Granada como tema

Granada como otras ciudades andaluzas, ejerció  una enorme  atracción sobre  multitud de artistas y literatos que, precedidos por los relatos de los viajeros románticos, fomentaron el mito creado en torno a Granada y su pasado. Esta faceta proporcionó a la ciudad un nuevo esplendor. Por ello, este espacio se dedica en exclusiva a aquellas obras que tienen Granada como tema, abarcando el periodo de mayor proliferación: desde  la llegada de los viajeros románticos, hacia 1830, hasta un siglo después.

SALA VIII
El resurgir del siglo XX

Los artistas nacidos en las últimas décadas del siglo XIX serán los artífices del despertar artístico de la ciudad, llegando a alcanzar reconocimiento a nivel nacional e internacional. Al trio formado por José María Rodríguez-Acosta, José Mª López Mezquita y Gabriel Morcillo se  le une el escultor Juan Cristóbal González Quesada

SALA IX
Arte contemporáneo

La último sala es prolongación de la anterior aunque se centra, fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XX. Agrupa a artistas que, nacidos en los últimos años del siglo XIX, como Ismael González de la Serna o Manuel Ángeles Ortiz, o en las primeras décadas del XX, Manuel Rivera o José Rivera o José Guerrero, apostaron decididamente por la apertura de su arte a las corrientes artísticas renovadas