Conjunto Arqueológico de Cástulo. versión imprimible

presentación del conjunto

Cisternas subterráneas de época romana. La imagen ilustra la sección Presentación del Conjunto
Cisternas subterráneas de época romana

La ciudad ibero-romana de Cástulo, emplazada en la margen derecha del río Guadalimar, fue uno de los centros capitales del mediodía peninsular durante la antigüedad, tanto por la extensión de su recinto amurallado, como por su posición estratégica en la cabecera del valle del Guadalquivir. La ciudad destaca como nudo principal en las vías de comunicación de la época y, a lo largo de su historia, tuvo un acceso privilegiado a los recursos mineros de Sierra Morena. El "oppidum" o ciudad fortificada de Cástulo, primero, fue el más importante núcleo de población de la Oretania ibérica, más tarde se constituyó en municipio romano y finalmente, llegó a ser sede episcopal en época bajo-imperial.


Los autores clásicos otorgaron un especial reconocimiento a la ciudad de Cástulo, debido en particular a su protagonismo en el transcurso de la Segunda Guerra Púnica ¿el conflicto por el control del Mediterráneo occidental que enfrentó a Cartago con la República romana¿. En efecto, habiendo destacado, en un primer momento, Cástulo por su fidelidad a la causa cartaginesa, acabó suscribiendo una alianza con Roma. Esta circunstancia le va a permitir mantener una excepcional autonomía política, como manifiesta en esa coyuntura su capacidad para acuñar moneda ¿donde la comunidad indígena plasma sus propios símbolos y escritura.


El perímetro de la zona amurallada ocupa 50 Ha de terreno sobre le que podemos definir diversos momentos de ocupación entre el III milenio a.n.e. hasta el S. XIV. En esta meseta, además de la ciudad ibérica, romana  y sus diversas transformaciones hasta su abandono en el S. XIV,  se han documentado cabañas del Neolítico Final-Calcolìtio, restos cerámicos y útiles de sílex de la Edad del Bronce, y un gran asentamiento del  Bronce Final que se constituye en el origen de la ciudad de Cástulo.


En torno a la zona amurallada se localizan necrópolis, factorías, infraestructuras públicas, un puerto junto al río Guadalimar y otras instalaciones suburbanas relacionadas con la ciudad ibero-romana, pero también otros asentamientos desde la Prehistoria a la Edad Moderna, que completan el gran valor patrimonial de esta zona arqueológica.  El  Decreto 90/2012, de 17 de abril   (ver pinchando aquí -pdf, 557 kb, en nueva ventana-) delimita la zona de protección de Cástulo y en ella incluye esta diversidad de instalaciones. La compleja secuencia estratigráfica y temporal, además de sus excepcionales condiciones de conservación e integridad, hacen de Cástulo un lugar singular para explicar la Historia de Andalucía.

 

En 1956 se fundó El Museo Monográfico de Cástulo por iniciativa de D. Rafael Contreras de la Paz desde donde se potenció la investación del sitio arqueológico. Nacido como museo municipal, en 1961 fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional y el Decreto de 21 de marzo de 1972 reconoce la titularidad del Estado sobre el museo, que pasa a integrarse en el Patronato Nacional de Museos.
El Ayuntamiento de Linares compró y cedido al Estado para su uso como museo el Palacio de la familia Dávalos conocida como la Casa del Torreón donde, tras ser restaurada e inaugura  el 23 de septiembre de 1983,  se constituye en la sede del Museo Arqueológico de Linares Monográfico de Cástulo.


En  1972, el Ministerio de Educación y Ciencia expropia 69 ha. de terrenos rústicos situados en la denominada Dehesa de Cazlona, que comprenden la totalidad del recinto amurallado de la antigua ciudad de Cátulo. Cástulo y el Museo se han mantenido como instituciones independientes hasta el 26 de julio de 2011 cuando se crea, por Decreto (ver pinchando aquí -pdf, 127 kb, en nueva ventana-), el Conjunto Arqueológico de Cástulo contemplando, así, una única institución con un cometido común, la conservación y gestión integral del patrimonio de Cástulo.