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Ginés Liébana. Andanzas sobre papel

Exposición temporal en el Museo de Bellas Artes de Córdoba. Sala I de Dibujos y Estampas

Aunque nacido en 1921 en Torredonjimeno (Jaén), Ginés Liébana Velasco es uno de los artistas más reconocidos del panorama plástico cordobés del siglo XX. Su fama no solo viene dada por la alta calidad plástica de su arte, sino también por su vinculación al grupo Cántico, en tanto que, - durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo -, junto a Miguel del Moral, fue ilustrador de la revista de igual nombre fundada por Ricardo Molina, en la que participaron Pablo García Baena, Mario López, Juan Bernier, y otros poetas del momento, suponiendo el nuevo arranque de la poesía cordobesa en la España de posguerra. Ya anteriormente,  junto a Chausa y Suárez del Árbol (Lorenzo Goñi), había formado parte de aquel terceto de ilustradores que trabajaron para diversas revistas en el Madrid de mediados de la década de los cuarenta, especialmente para el semanario El Español. Ha vivido en Portugal, Francia, Italia y Brasil, estableciéndose definitivamente en Madrid en la década de 1960, aunque nunca ha perdido el contacto con Córdoba, ciudad que siente como suya, y a la que se encuentra fuertemente vinculado.

La pintura de Liébana ha tenido siempre un sello singular que la distingue, constituyendo  una especie de singular fusión entre el surrealismo y simbolismo que, sin abandonar la realidad, aparece tocada de una calidad que la dota de evidentes cualidades renacentistas. Por ello, - salvando las distancias -, se la suele comparar con la de Rafael o Miguel Ángel, tanto como con la de Paolo Ucello o Querubino Alberti. De la misma manera, sus obras se nutren del futurismo, del magicismo, del surrealismo y de la metafísica, no renuncian al componente disparatado y se regodean con la ironía.

Es también manifiesta su pasión por la temática de los ángeles, que a lo largo del tiempo ha constituido una de las vertientes más conocidas de su producción. Tampoco debe olvidarse su inclinación hacia la literatura y la poesía, habiendo publicado varios libros de estas disciplinas, siempre utilizando el prisma del fino sarcasmo, la buena sátira y el complicado epíteto. Entre ellos cabe citar el libro de relatos Penunmbrales de la Romeraca (1990), - inspirado en la figura de Julio Romero de Torres -, Bestiamante. Asalto a la perfección (2006), o el de poesía titulado Trayectoria de lo húmedo (2003).

Esta exposición se realiza con motivo de la celebración del I Centenario de su nacimiento, y ha sido posible gracias a la donación de veintiuna obras sobre papel que él mismo realizara en 2018, las cuales conforman un breve y significativo recorrido a través de su trayectoria artística, que parte de algunas pertenecientes a sus primeros momentos en diferentes ciudades de Brasil, París o Venecia.